Phil Mickelson y Billy Horschel compartieron la punta del US Open el miércoles, cuando la segunda ronda debió interrumpirse al caer la noche en el Club de Golf Merion.

Sus acumulados de 139, uno debajo del par, hicieron de Mickelson y Horschel los únicos jugadores que se ubicaron en menos del par de campo en lo que va del torneo. Casi la mitad de los participantes quedó sin concluir la segunda ronda.

Steve Stricker, así como los ingleses Luke Donald y Justin Rose estaban ya en la casa club, igualados con el par. Otros dos golfistas estaban en par, aún sin concluir su ronda.

La segunda jornada del torneo comenzó tarde en la mañana, debido a que las tormentas del jueves obligaron a que la mitad de los participantes volviera el viernes, muy temprano, para concluir la ronda inicial.

Momentos después de que resonó un corno para indicar que la ronda se suspendería, Mickelson decidió concluir su recorrido, y embocó un putt para birdie, a unos seis metros del hoyo, para entregar una tarjeta de 72 golpes, dos arriba de par. Horschel no se complicó en la jornada, al completarla antes, con 67 impactos.

Pese a que la ronda no se completó, está quedando claro que este US Open estará a disposición de cualquiera hasta el final. Tiger Woodshizo muecas en cada uno de sus golpes hacia el "rough", debido al dolor que sentía en el codo izquierdo. El astro totalizó 143 impactos, tres arriba del par, y está sin embargo en la pelea.

"No sé cómo alguien se podrá separar mucho de los demás, dijo Mickelson. "Habrá mañana una ronda candente y quizás el domingo también, pero quizás el líder será otro ese día".

Nadie estuvo más afinado que Horschel, que jugó su primer US Open desde que era un colegial de 19 años. Y ningún campo es más difícil que el Merion, de pequeñas dimensiones, en los suburbios de Filadelfia.

Pese al ablandamiento del terreno por la lluvia, las condiciones han resultado difíciles. Lo curioso es que, antes de esta semana, se habló de la posibilidad de que alguien lograra una ronda de 62 golpes por primera vez en la historia de los majors.

"Quizás la próxima vez ustedes piensen que cuando decimos que algo no es tan fácil, no lo es en realidad", dijo a los periodistas Geoff Ogilvy, quien entregó una tarjeta de 70 para ponerse en 144, cuatro arriba del par. Tanto el estadounidense como decenas de golfistas más tienen aspiraciones legítimas para el fin de semana.

La sorprersa fueron un par de jugadores amateur, Michael Kim y el taiwanés Cheung-Tsung Pan. Se ubicaron en dos bajo par durante la ronda, sin terminarla.

El argentino Ángel Cabrera se ubicó muy lejos de la punta, con una tarjeta de 81 golpes y un acumulado de 155, 15 arriba del par.