Antonio Martín Guirado

Man of Steel", producción de 225 millones de dólares que se estrena en EE.UU. el próximo viernes, tiene varios "padres", entre ellos Zack Snyder, su creador artístico, y Russell Crowe, su progenitor en la ficción, ambos orgullosos, según dijeron a Efe, de su Superman.

La idea para rodar esta nueva versión se le ocurrió al guionista David S. Goyer durante la escritura del tramo final de "The Dark Knight Rises". Aquella noción la compartió con el cineasta Christopher Nolan, quien a su vez colaboró en la redacción de la historia.

Ahí nació el guión del filme que convenció al estudio Warner Bros. para devolver a la gran pantalla al superhéroe más conocido de todos los tiempos, interpretado ahora por Henry Cavill.

Si Goyer y Nolan fueron los padres fundadores del nuevo filme, a Kevin Costner le tocó interpretar a Jonathan Kent, la figura paternal que acogió en la Tierra a Clark Kent, el "alter ego" por el que se conoce a Kal-El, el último superviviente nacido de forma natural en el planeta Krypton y enviado por su padre biológico a convivir entre los humanos para perpetuar la especie.

Pero son el realizador Zack Snyder y el actor Russell Crowe, quienes poseen mayor peso específico en la película, entre las más esperadas del año.

"Cuando uno rueda algo tan grande como 'Man of Steel', solo te preocupas de cumplir con el calendario y no pasarte del presupuesto. Fue una producción intensa, pero me encanta el acto físico en sí de rodar. Ahora solo estoy deseando que la gente vea el resultado porque hemos trabajado mucho en la película", declaró a Efe el director de títulos como "300" o "Watchmen".

Colaborar en el proyecto con Nolan, que ejerce también como productor en la cinta, fue "genial", explicó Snyder, porque el autor de la renovada saga de Batman "entiende perfectamente lo que implica sentarse en la silla de director".

"Protegió la visión que teníamos. Le dije que quería hacer la película de una forma muy determinada y se puso manos a la obra para intentar que así fuera", indicó Snyder, quien prefirió rodar toda la película con cámaras tradicionales y hacer posteriormente la conversión a 3D.

"El proceso de conversión es tan bueno actualmente que no sé por qué alguien querría rodar con cámaras 3D. No tiene sentido para mí, me parece una locura", manifestó.

Crowe no es fan del 3D. Y no tiene problemas en admitirlo.

"No me gusta ponerme las gafas", reconoció a Efe. "Ojalá llegue el día en que podamos verlas sin ellas. Entonces tendría probablemente una experiencia más visceral", agregó.

El ganador del Óscar por "Gladiator" fue una petición expresa de Snyder, quien tuvo que convencer al estudio de que era la mejor opción para un rol que en la cinta original de Richard Donner, estrenada en 1978 y protagonizada por Christopher Reeve, fue interpretado por Marlon Brando.

Pero también tuvo que persuadir al propio Crowe.

"Fue complicado. Sé que mantuvieron varias discusiones, pero Zack insistió mucho. También se tomó su tiempo en explicarme su visión del personaje. Asumió que mi reacción podía no ser muy positiva y estaba en lo cierto. Ocurrió que leí el guión y me llevé una sorpresa agradable. No esperaba disfrutarlo tanto, así que nos conocimos y su entusiasmo fue contagioso", declaró.

Crowe reconoció que nunca fue un gran seguidor de Superman. De hecho, no ha visto ninguna película anterior del superhéroe y no piensa hacerlo ahora, ni siquiera para ver lo que hizo Brando con su papel.

"He visto una foto con el vestuario que lucía. Eso ya es suficiente para mantenerme alejado", afirmó entre risas el actor, contento de que sus dos hijos, de 9 y 6 años, disfrutaran tanto con el filme.

"Pude ver la película a través de sus ojos y les encantó, aunque yo me quedo con el viaje existencial de Clark y las dudas que surgirían en una sociedad si de repente apareciera alguien con esos poderes. No creo que fuera sencillo de aceptar. Es una pregunta que fue ignorada por las cintas anteriores", sostuvo.

Crowe, que en 2014 cumplirá 50 años, es consciente de que a su edad es complicado lucir un físico similar al de su compañero Henry Cavill, pero no renuncia a mantenerse en forma.

"Sé que no puedo escalar tantas montañas como antes para estar como deseo, pero me gusta la sensación de sentirme fuerte", manifestó. "No volveré a estar delgado y no tengo problema, pero en Hollywood muchos no aceptan que su cuerpo cambie. A mí no me verás con la cara destrozada por las operaciones", finalizó.