El cuerpo de la tortuga gigante conocida como "El solitario Jorge", muerta hace un año, está siendo embalsamado en Estados Unidos, un proceso tras el cual será devuelto a Ecuador para ser exhibido en el archipiélago de las Galápagos.

"Jorge" será así un "llamado de conciencia a la gente, que vea lo que puede pasar con una especie si los seres humanos seguimos sin darnos cuenta que estamos destruyendo nuestra propia casa, la naturaleza", dijo a Efe Washington Tapia, titular del departamento de Investigación Aplicada del Parque Nacional Galápagos (PNG).

Para mostrar el cuerpo embalsamado de la popular tortuga, la última de la especie Chelonoidis Abingdoni, originaria de la isla Pinta, y que se cree que tenía más de cien años cuando murió, se construirá un "Centro de Interpretación" en el sitio donde permaneció en sus últimos 40 años.

El objetivo es que "aún muerto se convierta en una herramienta interpretativa y educativa para la población local y los visitantes", dijo Tapia.

Tras la muerte de "Jorge", ocurrida el 24 de junio de 2012, el cuerpo fue preservado en cámaras de frío (50 grados centígrados bajo cero) con un cuidado muy especial para que no se deterioraran sus tejidos.

En marzo pasado fue llevado en avión a Estados Unidos "en perfectas condiciones" y tardó tres días en descongelarse, tras lo cual comenzó el proceso para embalsamarlo en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York, apuntó.

El responsable del departamento de Investigación Aplicada del PNG dijo que actualmente se están eliminando todos los restos de carne, grasa y huesos de la tortuga.

El proceso de embalsamamiento, financiado por el Museo neoyorquino, durará todo este año y se prevé que "Jorge" regrese en enero o febrero del próximo año, precisó Tapia.

La organización no gubernamental Galapagos Conservancy corre con los gastos de transporte, según Tapia.

El "Solitario Jorge" fue descubierto en 1971 y desde entonces hasta su muerte estuvo al cuidado de un guardaparque en el Centro de Reproducción y Crianza del PNG en la isla Santa Cruz.

Los científicos del Parque efectuaron múltiples acciones para intentar que el quelonio tuviera descendencia, pero no lo lograron.

"Éste era el último individuo de su especie", reiteró hoy Tapia al señalar que "ventajosamente" tras analizar muestras tomadas del volcán Wolf (isla Isabela) encontraron 17 tortugas híbridas con genes de la especie que les permitirá iniciar un programa de crianza en cautiverio "para intentar restaurar la especie en el largo plazo".

Las Islas Galápagos, situadas a unos mil kilómetros al oeste de las costas continentales de Ecuador, deben su nombre a las tortugas gigantes que las habitan y son consideradas un laboratorio natural que permitió al científico inglés Charles Darwin formular su teoría sobre la selección natural de las especies.

Este archipiélago fue declarado en 1978 Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).