Embargado por la emoción, Toni Nadal calificó de "milagro" el hecho de que su sobrino esté nuevamente en la final del Abierto de Francia.

¿Milagro? Más bien lógico, dado que Rafael Nadal tiene una foja sorprendente de 58-1 en Roland Garros, cuyo título ha ganado siete veces y, de vencer el domingo a su compatriota español David Ferrer en la final, será el único varón con ocho coronas aquí.

Pero lo que quiso decir el tío Toni, que ha entrenado a Rafael desde que este apenas tenía cuatro años, es que había dudas de que su sobrino pudiera volver a la cima después de haber estado inactivo unos siete meses con una lesión en la rodilla izquierda.

Hubo veces, dijo el tenista, en que "era imposible pensar que yo estaría aquí".

Después de eliminar el viernes al favorito Novak Djokovic 6-4, 3-6, 6-1, 6-7 (3), 9-7 en una electrizante semifinal de más de cuatro horas y media, Nadal, tercer preclasificado, dijo que "en este tipo de partidos se sufre, pero también se disfruta. Yo disfruto sufriendo, porque es más duro cuando uno tiene que ver estos partidos por televisión, como me pasó en Mallorca el año pasado".

Mientras Nadal acumulaba títulos de Grand Slam, la cuestión era cuánto tiempo su organismo podía resistir con su juego de permanente movilidad.

Debido a dificultades de rodilla decidió no defender su título de Wimbledon en el 2009, semanas después de perder ante Robin Sodreling en la cuarta rueda del Abierto de Francia (hasta ahora su única derrota en su torneo favorito). La rodilla izquierda de Nadal fue lo que lo dejó inactivo desde junio del 2012, cuando perdió en la segunda rueda en Wimbledon, hasta febrero del 2013. Se perdió los Juegos Olímpicos de Londres, el Abierto de Estados Unidos y el Abierto de Australia.

Desde que retornó a la actividad, Nadal tiene una foja de 42-2 con seis títulos, y llegó a la final de los nueve torneos que disputó. Está en una racha de 21 victorias consecutivas.

Nadal, que decidió no jugar el torneo de Halle la semana próxima, por necesitar descanso antes de Wimbledon, lleva una venda blanca debajo de su rodilla izquierda durante cada partido.

"Hay semanas en las que me siento mejor, y otras un poco peor", afirmó. "A veces uno está más positivo, y a veces más negativo".

Nada le complace más que ganar el título en Roland Garros. Y nadie lo ha ganado más veces.

Su victoria sobre Djokovic fue la número 58 en este escenario contra una sola derrota, para compartir el récord del torneo con el argentino Guillermo Vilas (con 17 derrotas) y el suizo Roger Federer (14 derrotas).

Los siete títulos de Nadal en el Abierto de Francia — 2005-08 y 2010-12 — son un récord compartido, y de ganar el domingo sería récord absoluto. Los únicos otros varones que en los últimos 80 años ganaron tantos trofeos en un mismo certamen de Grand Slam son Federer y Peter Sampras, que lo lograron en Wimbledon.

Nadal podría ganar su duodécimo torneo grande el domingo, y de ser así superaría a Bjorn Borg y Rod Laver para empatar el tercer puesto con Roy Emerson, detrás solamente de Federer (17) y Sampras (14). Nadal, que cumplió 27 años el lunes, sería once meses mayor que Federer cuando este llegó a su título número doce.

"Le gusta competir. Nunca se rinde. Es una virtud notable que tiene", comentó Djokovic antes de caer ante Nadal a 0-5 en Roland Garros (15-20 en todos los torneos). "A lo largo de los años ha sido dominante en esta superficie. Ha sobrellevado lesiones, ha vuelto y apenas ha perdido unos pocos partidos... Es algo que hay que respetar".

Mientras Nadal participará en su decimoséptima final de Grand Slam — con una foja de 11-5, con dos derrotas ante Federer y tres ante Djokovic_, Ferrer debutará en esta circunstancia en su torneo grande número 42.

Ferrer, cuarto preclasificado, tenía foja de 0-5 en semifinales de Grand Slam antes de eliminar al francés Jo-Wilfried Tsonga 6-1, 7-6 (3), 6-2 el viernes.

Ferrer ha ganado todos los 18 sets que jugó en estas dos últimas semanas y necesitó menos de 11 horas sumadas para superar seis compromisos. Nadal, por el contrario, ha perdido cuatro sets — incluso el primero en sus dos primeros encuentros — y ha pasado casi 17 horas jugando.

A los 31 años, Ferrer sería el campeón de mayor edad en el Abierto de Francia desde que otro español, Andrés Gimeno, obtuvo el título en 1972 cuando tenía 34 años.

Ferrer sabe que no será fácil, y no solamente a causa de los ilustres antecedentes de Nadal en París.

Se enfrentarán por vigésima cuarta vez, y Nadal tiene ventaja de 19-4.

"Derrotar a Rafa es muy difícil en cualquier superficie; es todavía peor sobre arcilla", admitió Ferrer. "Pero voy a tratar de hacer un lindo partido".

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Howard Fendrich está en Twitter como: http://twitter.com/HowardFendrich