Mañana se abrirá en el Radio City Music Hall el telón de los Tony. A un lado del escenario, la resurrección de Cindy Lauper y las 13 nominaciones de "Kinky Boots". Al otro, un clásico universal de Roald Dahl, "Matilda", con 12. Y, como árbitro, Tom Hanks, novato por todo lo alto con "Lucky Guy", de Nora Ephron.

El musical de Broadway sigue sacando brillo a películas europeas. Si el año pasado "Once" se hacía con el máximo premio basándose en un filme irlandés independiente, en la 67 edición de los Tony "Kinky Boots" se ha convertido en favorita por centrarse en otro filme poco reconocido, esta vez británico, gracias a las canciones y la música de la "ochentera" Cindy Lauper.

La desenfadada historia de cómo los dueños de una vieja fábrica de zapatos la reconvierten en factoría de atrevidas botas para drag queens y fetichistas parte de un libreto de un experto en Tonys, Harvey Fierstein, ganador de este premio en cuatro categorías y nominado en seis ocasiones, y ha colocado a tres actores en liza (Stark Sands, Billy Porter y Annaleigh Ashford).

Pero contra la lentejuela, el desenfado y el pop, la factura clásica, mágica y engañosamente infantil de "Matilda", de igual manera que ha cautivado a la crítica puede convertir en triunfadora de la ceremonia a esa pequeña marisabidilla batallando contra un mundo adulto grotesco e iletrado.

También hubo película, dirigida por Danny DeVito, pero por encima de todo está el sello del literato Roald Dahl, sumado a la producción de la Royal Shakespeare Company y el currículum hecho en los premios Olivier, donde se convirtió en la obra más premiada en toda la historia de los galardones del teatro británico con siete estatuillas.

Pero los Tony son mucho más que el relumbrón del musical (categoría que completan la competición de animadoras de "Bring it On" y la navideña "A Christmas Story") y este año las miras están muy puestas en las categorías de montajes dramáticos.

Aunque en el momento del anuncio de las nominaciones los especialistas destacaron cómo Broadway había dejado fuera de sus premios a muchos rostros populares de Hollywood, entre ellos Scarlett Johansson, Jessica Chastain, Jesse Eisenberg, Bette Midler, Al Pacino, Alec Baldwin o Sigourney Weaver, los académicos no se han podido resistir a incluir a Tom Hanks por su debut sobre las tablas, "Lucky Guy".

Basada en la vida del periodista Mike McAlary, además de ser el estreno póstumo de Nora Eprhon, esta obra se sitúa entre las favoritas en los estrenos no musicales de la temporada, con seis nominaciones, empatada con la celebrada actualización de Chéjov en "Vanya and Sonia and Masha and Spike", aunque el éxito crítico del año, "The Assembled Parties" no se descarta como ganadora, a pesar de tener solo tres nominaciones.

Hanks, merecedor de dos Óscar, también podría palidecer ante Nathan Lane, que ganaría su tercer Tony por "The Nance", o ante el reputado dramaturgo y también actor Tracy Letts, por "Who's Afraid of Virgina Woolf?", uno de los reestrenos más nominados, con seis nominaciones, junto a "Golden Boy", de Clifford Odets, y "Regreso a Bountiful", con Vanessa Williams y Cuba Gooding Jr.

Entre las reposiciones de antiguos musicales, la sexy "Pippin", con diez nominaciones, y la vuelta de tuerca a "Cenicienta", con nueve, también pueden hacer de la gala de mañana una fructífera noche que, eso sí es seguro, tendrá por cuarta vez al tan ligero como eficaz maestro de ceremonias Neil Patrick Harris, protagonista de la serie "How I Met Your Mother".

Solo Angela Lansbury, con cinco galas a su cargo, le supera en la historia de estos premios.

Los premios Tony, considerados los Óscar del teatro, nacieron en el año 1947 y su nombre completo es el de premios a la excelencia teatral Antoinette Perry, en honor a la fundadora del American Theatre Wing para el apoyo al mundo de la escena, y cuyo diminutivo dio lugar al ahora nombre oficial de los galardones.