Seis hinchas del club italiano Pro Patria recibieron sentencias de entre 40 días y dos meses de cárcel por provocar comportamiento racista durante un partido amistoso en enero ante el Milan.

Luego de recibir numerosos insultos racistas durante el encuentro, el volante del Milan y de Ghana, Kevin-Prince Boateng, pateó el balón hacia una sección de las gradas, se quitó la camiseta y abandonó la cancha con el resto de sus compañeros.

Los jugadores del Milan, Urby Emanuelson, Sulley Muntari y M'Baye Niang también fueron insultados.

La fiscalía había pedido sentencias de entre cuatro y seis meses de cárcel.

Los hinchas también fueron multados un total de 10.000 euros, además de los costos legales.