Nawaz Sharif será elegido hoy en sesión parlamentaria primer ministro de Pakistán tras su amplia victoria en los comicios celebrados hace tres semanas, que le abre las puertas de un tercer mandato de Gobierno en el país asiático.

Sharif, líder de la Liga Musulmana-N (PML-N), rozó la mayoría absoluta en las elecciones y, además, ha recabado el sosten de otras formaciones políticas, con lo cual su candidatura tendrá un apoyo más que suficiente este mediodía en la Asamblea Nacional.

El líder del PML-N, que desde su triunfo electoral actúa casi como jefe de Gobierno "de facto", ya ha ido desvelando algunos puestos clave de su Gabinete y sus líneas maestras, centradas a corto plazo en la recuperación económica del país.

El que a priori era gran rival de Sharif en los comicios, el excriquetista Imrán Khan, no estará hoy en la Asamblea ni opta a encabezar el Ejecutivo en la sesión parlamentaria al estar aún convaleciente de una caída que sufrió poco antes de las elecciones.

El proceso electoral que culmina hoy Pakistán se ha desarrollado con relativa normalidad, a pesar de la violencia de los talibanes que golpeó la campaña y la jornada electoral, y los plazos constitucionales se han respetado escrupulosamente.

El primer ministro interino que ha pilotado la transición entre gobiernos, Hazar Khan Khoso, fue despedido ayer de la residencia oficial del jefe de Gobierno con honores en espera de que Sharif ocupe hoy el cargo.

El líder del PML-N será el primer político paquistaní que ocupa tres veces la jefatura de Gobierno tras dos mandatos no consecutivos en los años noventa, el segundo de los cuales quedó truncado en 1999 por el golpe de estado del entonces general Pervez Musharraf.

El destino del militar, que ahora está en arresto domiciliario, será paradójicamente uno de los primeros asuntos que deberá afrontar Sharif, ya que, a pesar de que hay diversas causas abiertas contra el exgeneral, parece probable que se le facilite la salida del país.