El director de cine estadounidense Steven Soderbergh venderá en Estados Unidos el destilado boliviano conocido como singani, una bebida que le gustó mucho cuando estuvo filmando en Bolivia escenas de su película sobre el guerrillero Ernesto "Che" Guevara.

La gerente de Desarrollo de la empresa boliviana Casa Real, María José Granier, confirmó hoy a Efe que tienen un acuerdo con Soderbergh para que él distribuya en ese mercado una marca propia, "Singani 63", producto especial del que ya le han enviado 12.000 botellas.

El singani es una bebida parecida al brandy o el coñac pero producido con la variedad de uva Moscatel de Alejandría, cultivada a 1.800 metros sobre el nivel del mar, en la región sureña de Tarija.

El singani de Casa Real ganó en 2009 en Chile una medalla de oro como el mejor destilado frente a piscos chilenos, peruanos y otros productos europeos, en el concurso Vinalies Catad'or América Latina.

Se puede beber puro, pero la forma más popular de tomar el singani en Bolivia es combinado con una soda, limón y hielo, bebida conocida como "chuflay".

Según Granier, entre las características distintivas del singani están el aroma especial de la uva Moscatel de Alejandría y el sabor de una bebida que no quema la boca, tras ser sometida a una doble destilación durante varios meses.

Soderbergh confirmó en Estados Unidos que ha importado el singani boliviano y comentó que "se convirtió" a la bebida mientras dirigía la filmación de la película sobre el "Che" Guevara, según destaca hoy el diario Página Siete de La Paz.

El realizador, ganador de un Óscar en 2000 por "Traffic", subrayó que el singani no es un bebida que queme la garganta, lo cual considera peligroso porque en principio se puede beber como agua, pero después uno puede quedar "invisible", cita el matutino.

El singani, que producen varias empresas del sur boliviano, comenzó al parecer a destilarse durante la colonia española y tomó su nombre de un hacienda de Potosí que se llamaba Sinkani, según Granier.