La fase final del Europeo sub'21 de fútbol arrancará mañana en Israel, con España como vigente campeona y por lo tanto dispuesta a retener su corona, aunque para ello de partida deberá superar un grupo duro en el que se enfrentará a Rusia, Alemania y Holanda.

La "Rojita", que aterrizó el lunes en el aeropuerto israelí Ben Gurión, se encuentra alojada en la ciudad costera de Herzliya, al norte de Tel Aviv, donde se prepara para defender el título que conquistó en Dinamarca en 2011.

Además del estreno ante la potente Rusia, el conjunto que dirige Julen Lopetegui se medirá también ante Alemania, en la ciudad costera de Netania el próximo domingo, y ante Holanda, en Petaj Tikva, cerca de Tel Aviv, el miércoles 12.

En el otro grupo, el A, jugarán la anfitriona Israel, Italia, Inglaterra y Noruega.

Los dos primeros clasificados de cada uno de los dos grupos se disputarán el sábado 15 el pase a la final, que tendrá lugar el martes 18 en el estadio Teddy de Jerusalén, con capacidad para 34.000 espectadores.

España, que también alzó el trofeo en 1986 y 1998, llega fuerte a la cita, tras ganar nueve de sus diez partidos en la fase de clasificación, en la que sólo cedió un punto ante Suiza.

Lopetegui se ha esforzado en construir una lista "equilibrada" que incluya "jugadores de diferentes cortes, que se puedan adaptar a diferentes posiciones y sobre todo que puedan adaptarse a nuestra manera de juego".

"Vamos a tratar de ser lo más parecido posible a un equipo. Es un grupo que nos ilusiona, tenemos plena confianza en ellos, pero sabemos que todo lo que tenemos que ganar se debe hacer en el campo", aseguró el entrenador en una entrevista a la página oficial de la UEFA.

España presenta un bloque potente, con jugadores ya contrastados al máximo nivel internacional, encabezados por David de Gea, también campeón en Dinamarca, meta del Manchester United, y el barcelonista Thiago Alcántara.

Los jugadores efectúan hoy su primer entrenamiento en el estadio de Kfar Saba, al norte de Tel Aviv, y mañana Lopetegui y Thiago darán una conferencia de prensa en Jerusalén, antes de entrenarse en el mismo estadio en que se verán las caras con Rusia, que será la primera piedra de toque, el jueves a las 19:00 hora local (16:00 GMT), con la historia y la enfermería como aliadas.

España sub'21 ha ganado a Rusia en sus tres enfrentamientos en esta competición, con un balance de cinco goles a favor y uno en contra.

En el último amistoso que dirimieron los dos conjuntos, disputado el pasado 25 de marzo en Alcorcón (Madrid), España se impuso por 3-1 con goles de Rodrigo, Iker Muniain y Thiago, este de penalti, pero le costó bastante superar el entramado ruso, que se cerró en su campo y buscó sorprender a la contra.

Además, el combinado que dirige el holandés Nikolai Pisarev llega finalmente sin el delantero del Dinamo de Moscú Alesksandr Kokorin, revelación de la liga rusa y habitual de las convocatorias de la absoluta de Fabio Capello, que sufre rotura de bíceps femoral.

Sí estará en cambio otro habitual con Capello, Alán Dzagóev, considerado el mejor jugador que ha dado el país desde Andréi Arshavin.

"Es una selección muy física, con un grandísimo contragolpe y una generación muy interesante que viene reforzada con Dzagóev, Zotov, Smolov... Hay cuatro o cinco chicos que son habituales con Fabio Capello", advierte Lopetegui.

El Gobierno israelí ha aportado 4,5 millones de shekels (unos 936.000 euros o 1,22 millones de dólares) para financiar el torneo, para el que ya se han vendido más de 150.000 entradas, según la asociación de fútbol del país.

El campeonato se ha visto envuelto en polémica a raíz de las peticiones de boicot de la competición, liderada por el exjugador del Sevilla Frederic Kanouté, en denuncia al trato a los palestinos y en solidaridad con un futbolista palestino preso en huelga de hambre, Mahmud al Sarsak, que será excarcelado en julio tras un acuerdo con Israel.

Una campaña internacional nombrada "Saca la Tarjeta Roja al racismo israelí" acusaba a la UEFA de "insensibilidad hacia el sufrimiento" palestino al conceder a Israel la organización del evento, que se celebra cada dos años.

"La UEFA no debería permitir que Israel utilice un evento futbolístico de gran prestigio para maquillar su negación racista de los derechos palestinos y su ocupación ilegal de tierras palestinas", señala el texto, firmado entre otros por el Premio Nobel sudafricano Desmond Tutu, el cineasta británico Ken Loach y la ex vicepresidenta del Parlamento Europeo María Luisa Morgantini.

El presidente de la UEFA, Michel Platini, salió al paso dejando claro que Israel "obtuvo el derecho a albergar la competición a través de una votación justa y democrática".