Cientos de activistas, entre ellos el astro pop Ricky Martin, pidieron el miércoles la liberación de un nacionalista puertorriqueño de 70 años que perteneció a un grupo que trató de acabar con la dependencia puertorriqueña de Estados Unidos hace varias décadas.

Oscar López fue sentenciado a 55 años en prisión en 1981 por cargos federales de confabulación sediciosa, robo con fuerza y transporte interestatal de armas de fuego en Estados Unidos. Fue sentenciado a otros 15 años en 1988 cuando fue declarado culpable de confabularse para escapar de una prisión en el estado de Kansas.

Decenas de puertorriqueños entraron a celdas falsas en varias ciudades del territorio estadounidense para crear conciencia sobre el caso de López y conmemorar los 32 años que ha estado en prisión.

"No cometió ningún delito que merezca tanto tiempo en prisión"; dijo Gilberto Acosta, un empleado de gobierno. "Lo debieron haber liberado hace mucho".

El presidente Bill Clinton ofreció clemencia a López en 1999 pero éste no lo aceptó porque no incluía a dos de sus compañeros, que fueron liberados posteriormente.

En 2011, la Comisión Federal de Libertad Condicional le negó la solicitud que presentó para ser liberado anticipadamente, pero López y su abogada Jan Susler han presentado peticiones para pedir la clemencia del ejecutivo.

"Es el único remedio que tenemos", dijo Susler a The Associated Press. "El señor tiene 70 años. Es un prisionero ejemplar. No hay motivos para que siga encarcelado".

López cumple su condena en una prisión federal en Terre Haute, Indiana, y sería liberado en junio de 2023.

Eduardo Bhatia, presidente del Senado de Puerto Rico, dijo que envió una carta al presidente Barack Obama pidiéndole que le conmute la sentencia a López.

"Es un veterano de guerra condecorado, tiene de 70 años y no fue declarado culpable de matar o hacer daños a nadie", escribió Bhatia. "Su presidencia (la de Barack Obama) se ha caracterizado por su fuerte defensa de los derechos humanos. Hago un llamado a su compasión y le pido con humildad que le otorgue la clemencia".

López fue miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, que se atribuyeron la responsabilidad de más de 100 atentados con bombas contra edificios públicos y comerciales en las décadas de 1970 y 1980 en ciudades de Estados Unidos como Nueva York, Chicago y Washington. El ataque más notorio resultó en la muerte de cuatro personas y lesiones a más de 60 en la conocida Taverna Fraunces de Nueva York en 1975. López no fue declarado culpable de haber participado en ese ataque.

Su hija, Clarisa López, declaró a la AP que su padre la llamó exactamente a las 10:30 de la mañana del miércoles para conmemorar el día y el tiempo que ha pasado en prisión.

La hija estuvo entre las personas que pasaron varios minutos dentro de una celda falsa durante las protestas de miércoles.