Con una impecable interpretación de "Gold-finger" la legendaria cantante Shirley Bassey animó a las celebridades a meter hondo la mano en sus bolsillos y ayudar a recaudar 25 millones de dólares para la investigación sobre el sida en la 20a gala de amfAR.

La cantante británica fue una de varios artistas que se presentaron en la gala animada por Sharon Stone en el Hotel du Cap-Eden-Roc el jueves en Cap D'Antibes, muy cerca de donde se desarrolla el Festival de Cine de Cannes, y que incluyeron al grupo Duran Duran.

A lo largo de dos décadas la gala anual de amfAR ha atraído a los ricos y poderosos del cine y la moda y este año no fue la excepción con el magnate productor Harvey Weinstein, Leonardo DiCaprio, Jessica Chastain, Janet Jackson, Milla Jovovich y Goldie Hawn codeándose.

También asistieron celebridades como las actrices Paz Vega y Rosario Dawson.

Stone, una avasalladora pero carismática anfitriona, se ha hecho un nombre como presentadora del evento de amfAR desde la muerte de su fundadora Elizabeth Taylor en 2011.

"Escuché que alguien podría ir al espacio exterior esta noche, quizá es un rumor, quizá no", dijo Weinstein antes de comenzar la subasta.

No estaba equivocado. Entre los lotes rematados sí había un viaje al espacio, pero también otros más terrestres como una litografía de Andy Warhol con la imagen de Taylor, la oportunidad de ser retratado en familia por Annie Leibovitz, una semana en la casa de playa de la diseñadora Donna Karan en el Caribe y un collar de diamantes de 53 quilates.

El exceso de la gala no superó el hecho de que se trata de una de las citas más importantes del mundo para recaudar fondos en la lucha contra el sida, enfermedad que según amfAR afecta a 34 millones de personas en el mundo.

"Sí, pueden pensar que es una cena absurda, pueden burlarse de todas las celebridades despampanantes", dijo Leibovitz, cuya foto de las cataratas del Niágara también se vendió en la subasta. "Pero eso es perder de vista lo importante: los 80 millones de dólares que amfAR ha recaudado desde sus inicios. Eso es lo importante, ha salvado vidas".

Weinstein aprovechó sus participaciones para elogiar el compromiso de la industria cinematográfica con el sida y subrayó que aunque hace 20 años la enfermedad era una "plaga amenazadora", ahora se puede pensar que podremos ver una cura "en nuestras vidas".

A pesar de la seriedad de la causa, la noche también tuvo bastante diversión.

Una pasarela curada por Carine Roitfeld con 38 atuendos en oro y negro, de diseñadores como Dior, Chanel, Lanvin y Prada y que lucieron Alessandra Ambrosio, Karlie Kloss, Karolina Kurkova y Angela Lindvall en medio de las mesas de la cena, materializó el glamour de la noche. Entre los modelos destacados del desfile hubo uno dorado con mangas largas bordadas de Valentino, y un minivestido dorado con plisado de Givenchy. Todos los vestidos fueron se vendieron en apenas minutos a un comprador que ofreció 1,56 millones de dólares por ellos.

Aunque las celebridades estaban de ánimo generoso, la noticia de que un grupo de ladrones engañó a 80 guardias de seguridad y se llevó un collar que según sus creadores vale 2 millones de euros (2,6 millones de dólares) — el segundo de este tipo de robos en el Festival de Cine de Cannes — las llevó a cuidar más sus joyas.

"Claro, me voy a medir más con la champaña", dijo Jovovich sonriendo. "Porque uno nunca sabe si alguien se puede acercar y ¡tris!, se lo lleva".

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Thomas Adamson está en Twitter como https://twitter.com/ThomasAdamsonAP