La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés) prevé que en la temporada de huracanes en el Atlántico, que comenzará el próximo 1 de junio, se produzcan entre 13 y 20 tormentas tropicales.

Según detallaron hoy sus responsables en una conferencia de prensa, existe un 70 % de posibilidades de que en la temporada de este año se produzcan entre 13 y 20 tormentas con nombre propio (tormentas tropicales, con vientos superiores a los 63 kilómetros por hora).

De ellas, entre 7 y 11 podrían convertirse en huracanes (con vientos de más de 119 kilómetros por hora) y entre 3 y 6 alcanzarían categorías superiores (3, 4 o 5 en la escala de Saffir-Simpson, más de 178 kilómetros por hora).

En una temporada considerada normal por la NOAA se forman una media de 12 tormentas tropicales, de las que 6 llegan a huracán y 3 de ellos alcanzan categorías superiores.

Los expertos de la NOAA han llegado a estas conclusiones teniendo en cuenta que es previsible que se mantenga un fuerte monzón de África occidental, considerado responsable de la etapa actual de alta actividad de huracanes en el Atlántico, que comenzó en 1995.

Otros dos factores que han contribuido a pronosticar una temporada especialmente activa son que la temperatura del agua está más alta de lo normal en Atlántico tropical y en el mar Caribe y que previsiblemente este año no se desarrollara el fenómeno de El Niño, que tiende a limitar la formación de huracanes.