Filmar "Nebraska" en blanco y negro en el medio oeste estadounidense le resultó natural a Alexander Payne.

El director de "The Descendants" presentó el jueves su nueva película en el Festival de Cine de Cannes, donde el dulce relato sobre un viaje en auto de un padre anciano y su hijo atrajo mayormente reacciones entusiastas tanto por su calidez como por su cinematografía.

"Simplemente me pareció que era lo apropiado para este filme", dijo Payne a los reporteros el jueves en la riviera francesa. "Siempre quise hacer una película en blanco y negro. Es un formato tan hermoso. Realmente dejó nuestro cine por razones comerciales, no artísticas".

"Esta historia modesta y austera se prestaba a hacerse en blanco y negro", recalcó.

"Nebraska" es protagonizada por Bruce Dern como un padre envejecido cuyo hijo (Will Forte) lo lleva manejando de Montana a Nebraska para aplacar su ilusoria creencia de que se ha ganado un millón de dólares en un correo colectivo.

Particularmente en blanco y negro, es un retrato realista y melancólico de un núcleo estadounidense en descomposición, con sus bares apagados, sus moteles de carretera y las pinturas desconchadas de sus casas de granja. Al apuntar lo apropiado que era retratar tal panorama en blanco y negro, Payne dijo que el suyo era "un filme de la era de la depresión".

Su idea para "Nebraska" llevó a negociaciones con Paramount, que la colocará en los cines en noviembre.

"Tuvimos que negociar con el estudio para convencerlos de que nos permitieran hacerla en blanco y negro", dijo Payne. "Aceptamos un presupuesto menor al que se habría necesitado para una película a color pero con el cual todavía sentía que podía hacer un filme decente".

La cinta representa en cierto modo un regreso a casa para Payne, nativo de Nebraska y cuyas películas recientes transcurrieron en Hawai (la ganadora del Oscar "The Descendants") y California (el viaje por el Valle de Napa "Sideways"). Sus primeras tres películas ("Citizen Ruth", "Election" y "About Schmidt") las rodó en su estado natal.

"Si yo no fuera de Nebraska, no habría hecho este filme del todo porque estoy seguro de que el guion nunca me hubiera llegado", dijo Payne en referencia al texto de Bob Nelson. "Si se llamara 'Iowa', quizás no me la hubieran enviado a mí".

Payne leyó el guion por primera vez hace nueve años.

"Lo tenía mientras estaba haciendo 'Sideways', pero estaba tan harto y tan cansado de filmar en automóviles que cuando terminamos no quise hacer esta de inmediato", explicó. "Por eso han pasado 10 años".

La última cinta notable en blanco y negro que se estrenó en Cannes fue la laureada oda al cine mudo de 2011 "The Artist", ganadora a la mejor película. Pero Payne encontró inspiración en otra era: en las producciones en blanco y negro de Peter Bogdanovich "Luna de papel" y "La última película" de los años 70.

"Una cosa que me gusta de esta historia es que el hijo desea darle a su padre anciano algo de dignidad", dijo Payne. "Mis padres están en la recta final, así que para mí resultó muy personal".

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Jake Coyle está en Twitter como http://twitter.com/jake_coyle