En su estudio de Chelsea, entre varios afiches de películas y pilas de recuerdos cinematográficos, Steven Soderbergh tiene algunas pinturas en progreso, como una nueva "más Hendrix" de un billete de un dólar estadounidense. Es uno de muchos esfuerzos artísticos a los que se está abocando ahora que ha comenzado su anticipado descanso del cine.

El martes, el director presentará su filme sobre el músico Liberace "Behind the Candelabra" en el Festival de Cine de Cannes en competencia por la Palma de Oro, el mismo premio que ganó hace 24 años por su ópera prima "Sexo, mentiras y video".

Soderbergh ha dicho que "Behind the Candelabra", una película de 23 millones de dólares hecha para televisión, protagonizada por Michael Douglas como el extravagante pianista y Matt Damon como su amante y que se transmite este domingo en Estados Unidos por HBO, será su última, al menos de momento.

La carrera cinematográfica del director de 50 años — con 26 proteicos largometrajes que incluyen "Out of Sight" ("Un romance peligroso"), "Traffic" y la serie "Ocean's Eleven" ("La gran estafa") — concluirá tras su presentación en Cannes, el mismo lugar donde se dio a conocer internacionalmente.

"No es frecuente que uno tenga la oportunidad de crear ese tipo de simetría", dijo Soderbergh. "Es divertido pensar cuánto tiempo ha pasado desde entonces".

Poco después de que comenzó a tuitear una novela corta y pronunció un notable discurso en el Festival de Cine de San Francisco en el que ventiló su frustración hacia los estudios de Hollywood, Soderbergh proporcionó una extensa entrevista para hablar de su retiro. "En teoría", dijo, "he terminado".

AP: ¿Qué piensa ahora cuando ve su filmografía?

Soderbergh: La siento como una gran película, como capítulos de una sola novela. Hay continuidad, hay evolución. Rodé "Sexo, mentiras" en 35 días y "Candelabra" en 30 días. Soy más económico. Probablemente las haría todas unos minutos más cortas. Mientras más corta, mejor.

AP: El receso del cine del que tanto ha hablado ahora es inminente. ¿Cómo se siente?

Soderbergh: He estado un poco más tranquilo. Mi deseo de reflexionar sobre mi relación con el cine puede ocurrir mientras hago estas otras cosas. Me cuesta no hacer nada.

AP: Recientente tuiteó una novela corta, "Glue", y dio un amplio discurso sobre cómo Hollywood podría funcionar mejor.

Soderbergh: Fue una oportunidad de organizar en un solo lugar muchas cosas que había dicho en entrevistas o en bares. Simplemente fue un modo de estructurarlo todo, de expresarlo y cerrar la puerta. Mientras atravesaba la puerta de salida sentí que había cosas que quería conmemorar sobre lo que he visto.

AP: Se sintió como un adiós.

Soderbergh: Paso mucho tiempo tratando de descubrir cómo puedo optimizar mi proceso como cineasta, y no he visto mucho esfuerzo por parte de los estudios para optimizar sus procesos. No lo comprendo. El mayor obstáculo a esta revisión del paradigma es el costo de sacar una película convencional. En realidad es la cola la que mueve al perro. Influye en cada decisión a todo nivel. No puedo creer — a menos que haya algún aspecto entre la relación de los estudios y los propietarios de los cines que desconozca — que este sea el único modo de hacerse.

AP: ¿Ha sido su retiro igualmente motivado por su frustración con la industria y su deseo de crecer de nuevas maneras como cineasta?

Soderbergh: Sí, absolutamente, es una combinación de muchas cosas diferentes. Algunas tienen que ver con el modo en que el negocio funciona ahora, algunas con mi deseo de tomar distancia del aspecto social del cine. El hecho de que uno es objeto de decenas de miles de preguntas. Es un proceso muy intenso y uno puede agotarse después de un tiempo. Y también por mis propios sentimientos hacia la gramática, el lenguaje de esto: ¿Existe alguna otra manera de transmitir y difundir información que no sea tan prescrita? Es muy posible que termine haciendo algo diseñado para verse más en un museo que en un cine.

AP: La sexualidad privada de "Behind the Candelabra" tiene similitudes con la de "Sexo, mentiras y video".

Soderbergh: Fue un gran modo de expresar mi gratitud por un tipo de película que he visto toda mi vida pero nunca logré hacer, un melodrama en cierto modo. Lo vi como una forma de estar en la línea de todas las películas de Douglas Sirk y "Sunset Blvd" ("El ocaso de una vida") y "All About Eve" ("La malvada") y "Valley of the Dolls" ("El valle de las muñecas"). Fue interesante echar una mirada a mi alrededor y preguntarme cuándo volveré a hacer esto.

AP: ¿Qué es lo que más extrañará?

Soderbergh: Editar.

AP: Lo sorprendente de verlo retirarse del cine es saber cuánto disfruta el proceso de rodar y editar sus propios filmes.

Soderbergh: Tengo un plan. Tengo una idea de lo que podría ser y estoy dispuesto a tirarlo todo en un instante para irme con eso a otro lugar. Espero descubrir cosas. Anticipo accidentes. Espero que alguien sugiera o diga algo que me mueva en otra dirección. Estoy creando un ambiente para conjurar algo así. Quiero que mi experiencia creativa sea fluida y sorpresiva. Quiero verla nacer frente a mis ojos.

AP: Algunos cineastas se pasan años creando películas que esperan sean sus obras maestras. ¿Nunca le ha atraído esa estrategia?

Soderbergh: No, principalmente porque empeora mi trabajo. Lo descubrí temprano en mi carrera: mientras más tiempo tenía para meditar sobre algo, peor se volvía. O mientras más insular se volvía, más introspectivo, más tímido. Tuve que tratar esto como un deporte.

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Jake Coyle está en Twitter como http://twitter.com/jake_coyle