Al igual que millones de personas Leonardo DiCaprio leyó y le encantó "El gran Gatsby" cuando era adolescente. Pero el astro de la adaptación cinematográfica del clásico literario dice que sólo ahora comenzó a entender la novela.

DiCaprio dijo que al leer nuevamente el libro de F. Scott Fitzgerald comenzó a pensar que no era la historia de romance trágico que alguna vez creyó.

"Recuerdo que la leí cuando era joven y me entretuvo, estaba fascinado con Gatsby pero no capté ni remotamente el profundo poder existencial de Fitzgerald al escribir este libro", dijo el actor de 38 años a periodistas el miércoles en Cannes, donde la caleidoscópica adaptación de Baz Luhrmann inauguró el Festival de Cine.

"Me fascinó Gatsby como personaje. Me conmovió. Ya no era sólo una historia de amor para mí. Se convirtió en la tragedia del nuevo estadounidense, ese hombre en un mundo nuevo donde todo es posible, en una época de gran opulencia en la década de 1920. Quería convertirse en un gran Rockefeller, un gran estadounidense, y en algún momento durante el trayecto perdió el sentido de quién era él".

En la película, DiCaprio luce radiante, lleno de bríos — y usa trajes de lino inmaculados — como Gatsby, un hombre misterioso que ha prosperado por sus propios medios y cuya mansión en Long Island se convierte en el epicentro de fiestas despampanantes mientras tiene un anhelo romántico secreto.

DiCaprio es el aspecto de la película que más ha entusiasmado a los críticos, y el día de la inauguración del festival le dio a Cannes la dosis necesaria de poder estelar al posar con sus compañeros de reparto Tobey Maguire, Carey Mulligan y Joel Edgerton.

DiCaprio, quien trabajó por primera vez con el director en la cinta "Romeo y Julieta" de 1996, dijo que Luhrmann extrajo lo mejor de su elenco.

"Te inspira todos los días en el trabajo no sólo a hacer lo mejor, sino a soñar en grande", dijo DiCaprio. "Uno no puede estar en la misma sala que este hombre sin sentirse inspirado, sin sentirse nostálgico, y sin sentir que uno es parte de algo especial. Él logra eso con todas las personas con las que trabaja, y es contagioso".

"Tampoco tiene miedo de tomar historias increíblemente clásicas que están incrustadas en nuestra cultura y que son un riesgo hacer", añadió.

El riesgo ha quedado claro en las críticas mixtas que ha generado en Cannes y Estados Unidos, donde se estrenó la semana pasada.

Pero por encima de eso es un éxito en taquilla y el elenco y el director han expresado su orgullo por mantener vivo el espíritu de la novela de Fitzgerald, escrita en 1925, a pesar de que su banda sonora incluye a Jay-Z dándole un toque de hip hop al jazz de la era.

"Leonardo solía volverme loco, pero en un buen sentido, porque decía '¿Estamos haciendo honor al libro?''', dijo Luhrmann. "Y ese era nuestro enfoque".

Luhrmann es uno de los consentidos de Cannes, donde su primer largometraje "Strictly Ballroom" se presentó en 1992 y su musical "Moulin Rouge" inauguró el festival una década después.

El director dijo que le encantó traer a "Gatsby" a la rivera francesa, donde Fitzgerald y Zelda vivieron "un terremoto juvenil" de glamur y decadencia, como el que el escritor capturó en su novela.

"La escribió a unos 30 kilómetros (20 millas) de aquí", dijo Luhrmann, "mientras su esposa tenía una aventura en la playa por ahí... y hacía ruido sobre su casa un piloto de avión francés con el que ella tenía una aventura".

"Me pregunto cuánto de ese dolor y belleza se trasvasaron a su escritura".

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