Rod Stewart nunca se ha escondido de los reflectores, pero este día el famoso rockero quiso una luz más tenue.

Esperaba para esta entrevista sobre su primer disco de música original en casi 20 años, y la iluminación dentro del gimnasio en su residencia de Beverly Hills no era la correcta, así que llamó a una experta para que la revisara.

"Ya viene mi esposa", dijo.

Cuando Penny Lancaster arribó, con sus tan piernas largas que casi alcanzaban su rubia cola de caballo, miró a través del lente de la cámara y pidió luces más suaves. Mientras se bajaba la intencidad, la modelo y fotógrafa de 42 años le puso polvo en la cara a Stewart y le arregló sus emblemáticos mechones de cabello.

"El pelo no, el pelo no", protestó él infructuosamente.

"Pensabas que estaba perfecto", le dijo Lancaster con su sonrisa de modelo tras apenas y tocárselo.

La vida de Stewart está hoy llena de amor, y esto queda manifiesto en "Time", que salió a la venta el martes. También hay otras señales, como que las pesas de su hijo menor están dentro del gimnasio, justo por encima de las de mamá y papá; y cómo Stewart hizo una pausa durante la entrevista para decirle a Sean, su hijo mayor, "Nos vemos Shawny", mientras toma un poco de agua tras jugar basquetbol en la cancha de afuera.

Tras lanzar ocho discos con canciones de otros artistas, Stewart se redescubrió como compositor mientras sopesaba su vida para la autobiografía de 2012 "Rod". La autoreflexión, en combinación con la felicidad que claramente siente, lo llevaron a una colección de canciones profundamente personal: historias sobre su padre, sus primeros años, sus ocho hijos, sus dos divorcios.

"Fue probablemente el bloqueo creativo más largo de la historia, casi 20 años. Pero no fue autoimpuesto, era quizá falta de seguridad", dijo Stewart. "Como que me di por vencido, pero la autobiografía me inspiró y tenía mucho de qué escribir... Probablemente estaba en el estado correcto de mi vida para comenzar a escribir esas canciones tan personales".

No sólo encontró un montón de material, también desarrolló un gusto por la composición que tanto había eludido.

"Siempre me fue difícil. Nunca un placer, nunca una alegría. Era como ir a la escuela", dijo. "Pero ahora finalmente lo disfruto, mi esposa te lo puede decir, me despertaba a la medianoche para escribir, totalmente inspirado. Me muero de ganas de volver a escribir, es tremendo".

Incluso su viejo mánager, Arnold Stiefel, quedó impresionado con lo prolífico que Stewart fue sin ninguna oblicación.

"Antes tenías que encerrarlo en un cuarto para que escribiera canciones", dijo. "Ahora lo está haciendo con un gusto verdadero, me quedé atónito".

La autobiografía y el disco se complementan, dijo Stewart, aunque de algún modo el disco es más revelador. Mientras el libro relata su evolución para convertirse en un un astro del rock de talla mundial y la felicidad de sus circunstancias actuales, sólo lo segundo se refleja en "Time".

"Siento que este álbum es un punto y aparte porque es tan personal", dijo el artista.

Eso implica adoptar una imagen muy diferente a la de "Do Ya Think I'm Sexy?" de sus tiempos rebeldes. En este disco Stewart, de 68 años, es un padre amoroso, un hijo agradecido y una pareja fiel.

"Está bien", dijo. "Creo que es la única forma en la que podemos escribir canciones, siendo tan personales como se pueda. Siempre he dicho que mi vida es un libro abierto, no tengo nada que ocultar... Creo que incluso es valiente ser tan personal y dejarlo plasmado en un disco para el resto de tu vida y para que la gente lo escuche".

Eso no quiere decir que ha dejado de ser un pícaro. Cuando se le preguntó qué le gusta hacer cuando no está trabajando, Stewart incluyó en su respuesta: "Tener sexo con mi esposa tanto como sea posible".

También hace ejercicio. El gimnasio en el que se hizo la entrevista es uno de dos en su residencia. Stewart mantiene el nivel de energía para sus presentaciones de 90 minutos en el Caesar's Palace de Las Vegas y su próxima gira de conciertos con rutinas de ejercicios regulares y partidos de fútbol semanales con un equipo cuyos integrantes tienen todos más de 50 años. Por cierto que en su propiedad también tiene una cancha de fútbol.

Lo que no ha cambiado en sus 45 años de carrera son sus influencias musicales — "Sam Cooke, Otis Redding, Muddy Waters", dice. También siente afinidad por Adele y Tom Waits, cuya "Picture in a Frame" es la única canción en "Time" que no fue escrita por Stewart. El cantante ha hecho versiones de las canciones de Waits en otras dos ocasiones, con "Downtown Train" y "Tom Traubert's Blues".

"Hablé con Tom el otro día, era la primera vez que lo hacía y él me agradeció por cantar sus canciones y le dije que es el mejor compositor de rock and roll de todos los tiempos", dijo Stewart. "Realmente lo creo, creo que es lo más cercano a un genio que podemos tener... Siempre me han interesado más las letras que la melodía y él escribe canciones verdaderamente hermosas".

Stewart, quien comenzará su gira el 1 de junio, dice que se muere de ganas de empezar.

Al igual que sus amigos contemporáneos Elton John y Ronnie Wood, de los Rolling Stones, no piensa en dejar los escenarios.

"Es nuestro trabajo, es lo que hacemos, es casi como nuestra identidad y es muy difícil abandonarlo, especialmente cuando amas lo que haces", dijo. "Y amo lo que hago, estoy seguro de que Elton también, igual que los Stones y todos en nuestra generación. Amamos lo que hacemos".

"No me vuelvo tan loco como cuando tenía 30 años, simplemente disfruto lo que hayo y con un poco de suerte seguiré por siempre, aunque obviamente no puede ser así. Espero tener dignidad y la capacidad de darme cuenta de cuando llegue el momento de retirarme, que será cuando tenga 93 años. He tenido suerte, todos nosotros la hemos tenido".

No sorprende que Stewart necesite que le bajen las luces. Él genera suficiente brillo por sí mismo.

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Sandy Cohen está en Twitter como www.twitter.com/APSandy