Una compañía de percusionistas callejeros se quedó pasmada cuando Helen Mirren, vestida como la reina Isabel II, salió de un teatro de Londres para regañarlos por interrumpir su obra.

Mirren protagoniza "The Audience", un drama sobre las citas semanales entre la reina y los primeros ministros de Gran Bretaña en sus 60 años de reinado.

El ruido de la calle era demasiado para la actriz durante la función del sábado. Mirren reconoció al diario Daily Telegraph que su lenguaje con los percusionistas distó de ser majestuoso.

"Creo que hubo unas cuantas palabras 'dramáticas''', dijo Mirren al diario. "Recibieron un regaño real, pero fueron muy amables y dejaron de tocar inmediatamente".

"Me sentí mal, pero estaban destruyendo nuestra actuación y teníamos que hacer algo".

Los percusionistas estaban marchando por la zona de teatros de Londres para promover "As One in the Park", un festival de música gay que se presentará este mes.

"Pocas cosas te impresionan en la escena gay", dijo el organizador del desfile Mark McKenzie al Telegraph. "Pero ver a Helen Mirren vestida como la reina maldiciendo y diciendo un montón de groserías y haciéndote detener tu desfile es algo verdaderamente nuevo".

Chris Dangerfield, un comediante, estaba filmando a los percusionistas desde un balcón cercano cuando una persona con un suéter salió de la puerta del teatro gesticulando muy expresivamente.

Dangerfield dijo que no podía escuchar lo que estaba diciendo Mirren a los músicos "pero se podía ver que era hostil".

"Hablé con varios percusionistas hoy", dijo Dangerfield el lunes. "El director, que escuchó todo de cerca, dijo que quedó horrorizado".

El vocero del festival Mark Williams dijo que los organizadores "lamentan profundamente haberle causado cualquier molestia a ella. Si la actriz acepta reconciliarse y asistir al festival, la recibiremos con los brazos abiertos".