Después de una semana en la que mito y realidad se confunden en el recuerdo de algunas remontadas que salpican la historia del Real Madrid, José Mourinho quiso recordar el lunes que hará falta algo más que unos viejos fantasmas para doblegar al Borussia de Dortmund.

"Vamos a jugar y a intentar estar por delante. Si nos ponemos 1-0 nos faltarán dos goles para ganar", dijo Mourinho en rueda de prensa. "Hay que ir minuto a minuto, gol a gol y hasta el último suspiro".

"Yo quiero agresividad mental y en ese sentido tenemos que ser más equipo", añadió.

El Madrid enfrenta el martes una de sus empresas más complicadas. Debe remontar el 4-1 que le endosó el Dortmund en Alemania si quiere disputar su primera final de la Copa de Europa en 11 años el próximo 25 de mayo en Londres.

Poco después del revolcón de Dortmund, el madridismo empezó a lamerse las heridas. Por ejemplo, el canal oficial Real Madrid Televisión lleva días emitiendo algunas de esas viejas remontadas, que lideró el ya fallecido Juan Gómez "Juanito" en los años 80.

La afición, que abarrotará el Santiago Bernabéu, cree en el peso de su escudo y en las nueve Copas de Europa que adornan la vitrina merengue. Mourinho también cree, pero quiere un equipo comprometido y una nueva actitud. El entrenador recordó que el artillero Robert Lewandowski, autor de los cuatro goles del Dortmund en el partido de ida, no recibió una sola falta en 90 minutos.

En Alemania, el técnico portugués adelantó su alineación la víspera. Ahora, no ha querido hacerlo.

Se conocen las bajas por lesión de los laterales Alvaro Arbeloa y Marcelo. Las urgencias del marcador hacen pensar en un once titular con dinamita suficiente como para reventar cualquier defensa. Cristiano Ronaldo, que fue baja en el derbi liguero contra el Atlético de Madrid el sábado, está recuperado. Y pocos dudan de que será escoltado en ataque por los argentinos Angel di María y Gonzalo Higuaín y el francés Karim Benzema.

"En Dortmund el once era obvio", explicó "Mañana (martes) es diferente. Podemos jugar con gente que normalmente no juega. Con otro sistema. Por eso no voy a decir nada".

Para quitar presión a sus jugadores, Mourinho elogió la actitud de la plantilla en las horas previas al choque y se responsabilizó de una teórica eliminación.

"Si no llegamos a la final será mi fracaso", admitió sin querer valorar los rumores que le sitúan fuera del banquillo del Madrid la próxima temporada.

Mientras tanto, en la acera alemana, son conscientes de que Madrid será una olla a presión. Y que son ellos los que tienen mucho que perder, gracias al favoritismo que les concede el marcador parcial de la eliminatoria.

El técnico del Borussia Dortmund Jurgen Klopp sorprendió al Madrid en Alemania. Regaló la salida del balón al rival, pero tapó por completo a Xabi Alonso, dejando a los españoles sin oxígeno en el medio campo.

Klopp se mostró confiado en sus jugadores y dejó claro que su equipo no saldrá a encerrarse en el Bernabéu.

"Tenemos un claro potencial ofensivo y no nos vamos a encerrar", dijo. "La idea que tenemos es ser un equipo compacto y atrevido".

Klopp, cuyo equipo es el único que sigue invicto en el torneo, contará con sus estrellas ofensivas Lewandowski y Mario Gotze. Su única duda es la del defensa polaco Lucas Piszczek, que arrastra problemas físicos.

El Dortmund ha sido la gran revelación del torneo. Ganador de una única Liga de Campeones en 1997, está en disposición de regresar a la final de la máxima competición continental.

"Estamos preparados. Sabemos que mañana tendremos que luchar con todas nuestras fuerzas", señaló. "Vamos a actuar con la humildad correspondiente ante el Real Madrid. La única forma de alcanzar un sueño es ser valientes. No hay otra".