José Crisanto Gómez, el campesino que fue condenado a 400 meses de prisión por haber mantenido en aparente cautiverio al pequeño hijo de la ex rehén Clara Rojas, juró el jueves su inocencia y dijo estar desconcertado con el fallo en su contra de un tribunal colombiano.

"Estoy demasiado desconcertado, demasiado impresionado, demasiado compungido con todo esto", sostuvo Gómez en entrevista telefónica con The Associated Press desde un sitio del país que no quiso revelar "por seguridad".

La condena a 33 años y cuatro meses de cárcel "es una situación muy dura para mí", agregó Gómez, quien el lunes fue hallado responsable de los delitos de secuestro, rebelión, fraude procesal y falso testimonio por parte del Tribunal Superior de la ciudad de Villavicencio, capital del departamento de Meta y a 75 kilómetros al sur de Bogotá.

"Si me toca gastarme el resto de mi vida para probar mi inocencia, estoy dispuesto a hacerlo porque yo soy completamente inocente y porque no he cometido ningún delito", enfatizó Gómez, de 45 años y padre de siete hijos menores de edad. "Yo no he secuestrado a nadie, yo no he hecho parte de las FARC, yo lo único que hice (con el hijo de Clara Rojas) fue un acto de buena fe, un acto humanitario".

El tribunal ordenó la captura de Gómez y adicionalmente lo condenó a pagar una multa de 1,6 millón de dólares.

"El hijo de Clara Rojas nació el 16 de abril de 2004 en un campamento guerrillero y permaneció ocho meses junto a su madre hasta que los subversivos (de las FARC) lo entregaron enfermo a Gómez" en un paraje del sureste del país, dijo el miércoles la Fiscalía en un comunicado.

Agregó que "posteriormente Gómez llegó con el menor y se hospedó en (la ciudad de) San José del Guaviare en un hostal y allí las empleadas, al ver el mal estado del menor y ante la negativa de él de llevarlo al hospital, lo denunciaron ante el ICBF (o el estatal Instituto Colombiano de Bienestar Familia) entidad que junto con la policía llegaron a las residencias y se lo quitaron, para llevarlo al hospital".

En ese centro médico el niño fue ingresado con malaria, leishmaniasis, desnutrición y un brazo fracturado. Posteriormente, a través de pruebas de ADN, la Fiscalía lo identificó como el hijo de Rojas.

El pequeño eventualmente fue entregado en aquellos años a una familia sustituta en Bogotá y sólo cuando su madre estaba a punto de ser liberada, en enero de 2008, fue que por datos de Gómez, del instituto y pruebas científicas se concluyó que era el hijo de la ex rehén.

Gómez aseguró que su abogado se notificará de la decisión en su contra en las próximas horas y analizará un eventual recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia para tratar de echar atrás la decisión del tribunal de Villavicencio. "Estoy pidiendo la solidaridad del pueblo colombiano: por favor no me dejen solo en esta situación".

El ahora condenado dijo que irá a la cárcel siempre y cuando le garanticen la seguridad e integridad de sus hijos porque, "de lo contrario, prefiero morir al lado" de ellos.

Rojas, que había sido secuestrada por las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a principios de 2002 junto a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, fue liberada por el grupo guerrillero el 10 de enero de 2008. A los pocos días se reencontró con su hijo.

Rojas no respondió a insistentes llamados telefónicos para conocer su reacción sobre la condena contra Gómez.

Recientemente las autoridades judiciales permitieron la exhibición en Colombia de una película, "Operación E", en la que se narran las vicisitudes de Gómez a propósito del caso del niño.