Ante la incapacidad del polarizado Parlamento de elegir un nuevo presidente para Italia, Giorgio Napolitano, de 87 años, cedió el sábado a los ruegos de los líderes políticos para que sea candidato a un segundo período y así poner fin rápidamente a un impasse que ha frustrado gestiones para formar un gobierno en el país.

Bajo el argumento de que su edad ya es muy avanzada, Napolitano se había negado reiteradamente a ser candidato para un segundo período de siete años. Pero el sábado dijo en una declaración que no le quedaba "otro remedio que aceptar la responsabilidad con el país".

Horas antes, el Parlamento realizó una quinta e infructuosa ronda de votaciones para elegir un nuevo jefe de Estado. Pero incluso mientras senadores, diputados y electores regionales colocaban sus boletas en las urnas en la Cámara de Diputados, diversos líderes, desde el primer ministro Mario Monti hasta el ex premier Silvio Berlusconi, llamaban por teléfono a Napolitano para rogarle que reconsiderase su posición y aceptase ser candidato.

Napolitano tendría casi 95 años al final de su segundo período en el 2020, en un puesto que incluye numerosos viajes al extranjero, activas negociaciones con líderes políticos para seleccionar candidatos para la formación de un nuevo gobierno y revisión de legislaciones antes de aprobarlas o rechazarlas.

La oficina de Napolitano dijo que los líderes habían hecho "un llamado ferviente para que reconsiderase sus razones para no estar dispuesto a un aceptar segundo término".

Monti, el economista al que Napolitano nombró a finales del 2011 para rescatar a Italia de la crisis de la deuda en Europa luego que los mercados perdiesen fe en la capacidad de Berlusconi de liderar al país, había estado presionando hasta el viernes por la candidatura presidencial de su ministro del Interior.

Pero "a la luz de las evidentes dificultades que algunos partidos están teniendo para decidir prontamente sobre una solución común", Monti visitó a Napolitano y "le pidió que aceptase otro período por el bien del país", dijo la oficina del premier en una declaración.

Berlusconi, que en comicios en febrero fracasó en su intento de ganar un cuarto período como primer ministro, también cabildeó ante Napolitano, acompañado por el líder de su aliado de la coalición centroderechista, la Liga del Norte.

"Napolitano es el tesoro de todos los italianos", dijo Luca Zaia.