La UEFA propuso sanciones enérgicas contra el racismo en el fútbol, incluso una suspensión mínima de diez partidos para jugadores o dirigentes culpables de abusos.

El secretario general de la UEFA, Gianni Infantino, anticipó los planes en la conferencia de SoccerEx en Manchester.

Infantino agregó que si hubiera manifestaciones de racismo en las tribunas, la primera sanción para los clubes no sería ya una multa sino un cierre parcial del estadio. Pero si se repite, Infantino dijo que habrá "un cierre completo del estadio y una multa mínima de 50.000 euros (65.000 dólares)".

El debate sobre racismo se intensificó esta temporada después que el volante Kevin-Prince Boateng encabezó una retirada de su equipo durante un partido amistoso en Italia después de enfrentar abusos.