Miles de inmigrantes y sus partidarios salieron a las calles de distintas ciudades estadounidenses para presionar al Congreso federal a que apruebe una reforma migratoria integral, incluida una forma de obtener la ciudadanía para los 11 millones de extranjeros que viven en Estados Unidos sin permiso.

Los organizadores de la manifestación en Boston informaron que unos 800 inmigrantes, activistas comunitarios, representantes de grupos de trabajadores y líderes políticos se reunieron en el Faneuil Hall el sábado por la mañana. Luego caminaron hasta el cercano edificio federal John F. Kennedy que alberga al Servicio de Inmigración y Ciudadanía y el tribunal local de inmigración.

Esa manifestación constituyó uno de los primeros actos de la iniciativa "Power Up for Citizenship" que han lanzado los defensores de los derechos de los inmigrantes en todo el país. En Nueva Inglaterra, se realizó un acto similar en Nashua, Nueva Hampshire, el sábado. Había otro previsto en Providence, Rhode Island, el domingo.

La protesta se llevó a cabo en un momento en que una legislación bipartidista sobre el tema inmigratorio toma forma en el Senado. El debate se ha enfocado en reforzar la seguridad en la frontera; abrir un camino para que los inmigrantes que ya están sin permiso en el país obtengan la ciudadanía; diseñar un nuevo programa de visas para trabajadores no cualificados, en actividades ajenas a la agricultura; encontrar formas de impedir que la patronal contrate a gente que se encuentra sin permiso en Estados Unidos, y mejorar el sistema de inmigración legal.

"Mientras no aprobemos una reforma incluyente, no habrá un acuerdo hecho. Es por eso que realizamos estas protestas, para mantener la presión sobre los funcionarios electos", dijo Jason Stephany, vocero de MassUniting, una coalición de grupos comunitarios, organizaciones religiosas y sindicatos, que ayudó a organizar la manifestación. Otras organizaciones que apoyan la iniciativa incluyen la Coalción de Defensores de los Inmigrantes y los Refugiados en Massachusetts, así como el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios.

La senadora federal Elizabeth Warren y el representante federal Joseph Kennedy III se dirigieron a la multitud en Boston.

En Jersey City, Nueva Jersey, cientos de manifestantes se congregaron para instar a la aprobación de una reforma.

El senador federal Robert Menéndez figuró entre los oradores en el acto en el parque Liberty. Asistieron también miembros de la delegación legislativa de Nueva Jersey, miembros de agrupaciones sindicales, dirigentes religiosos, inmigrantes y partidarios.

Los organizadores dijeron que este acto les dio un foro para expresar su apoyo a los cambios propuestos en las leyes federales. Dijeron que las reformas abrirán un camino a la ciudadanía.

Unas 2.000 personas acudieron a la protesta. En tanto, decenas de personas opuestas a la reforma inmigratoria asistieron, pero fueron alejadas de los otros manifestantes por la policía.

En Nashua, los defensores de la reforma se concentraron frente al palacio del ayuntamiento, antes de marchar a las oficinas de los senadores Jeanne Shaheen y Kelly Ayotte.

Entre los grupos participantes figuraron organizaciones sindicales, la Alianza de Inmigrantes y Refugiados de Nueva Hampshire, el American Friends Service Comittee, la Unión por las Libertades Civiles de Nueva Hampshire y numerosos grupos religiosos.