Ela Rivella es una corredora sexy, cabezadura, que debe elegir entre dos hermanos que son también pilotos en una competencia áspera, de calibre mundial. Ela quería a Jordi Fernández hasta que se separaron por una cuestión de celos y ahora se siente atraída a Checo. El romance a escondidas entre ambos podría tornar violento a Jordi.

¿Suena como un novelón?

De hecho, lo es. Una telenovela corta producida por Univision y NASCAR para promover las carreras de stock car ante un público hispano que no sabe mucho de esa categoría.

Esta curiosa combinación de velocidad y telenovelas debutó en el website de Univision con una serie de cinco episodios de siete minutos. Será transmitida por Univisión a partir del 5 de mayo, con el título "Arranque de pasión, la historia de Ela".

Es un audaz intento de hacer llegar la NASCAR al público hispano a partir de una fórmula muy popular en esa población.

"Nadie sabe mucho de la NASCAR", expresó la actriz mexicana Kate del Castillo, que produce y protagoniza la novela. "Creo que hay que difundir la NASCAR. Cuando lo piensas, gira en torno a la familia, que es lo nuestro. Cuenta cómo se pasa el tiempo en las pistas. Es una experiencia, un día entero para la familia, y es muy peligroso y dramático. Es perfecto para nosotros".

Los organizadores del circuito saben que están intentando hacer algo fuera de lo común, pero el vicepresidente de NASCAR Zane Stoddard cree que las telenovelas son una buena manera de penetrar un mercado que vienen cortejando sin éxito desde hace una década.

NASCAR ya trabajó con Univision, incorporando un relato sobre automovilismo a un show que ya existía hace 18 meses. El verano pasado, NASCAR decidió que una telenovela era una idea loca que podía funcionar, una forma única de promocionar el deporte en el mundo hispano.

"Es una oportunidad de ir a buscarlos en sus propios medios, a partir de fórmulas que ya conocen", dijo Stoddard. "Creo que nuestro deporte es muy accesible a la familia y a las cosas que son importantes para la televisión".

Como todas las organizaciones deportivas profesionales, NASCAR se ha dado cuenta de la importancia de los aficionados hispanos y no es descabellado pensar que puede prender en esa comunidad.

Desde hace siete años que se corre una serie de NASCAR en México, donde las pruebas en circuitos ovalados están ganando popularidad. NASCAR dice que los ratings de su serie Sprint Cup entre los televidentes hispanos subieron un 27% en Fox esta temporada y la teleaudiencia aumenta con cada carrera.

Gillian Zucker, presidenta del Auto Club Speedway de Fontana, corteja agresivamente a los aficionados hispanos en un estado en el que esa comunidad crece a paso acelerado. Aproximadamente el 40% de los asistentes al circuito se identifican como hispanos. Zucker contrató a la cantante Lupillo Rivera para que hiciese una presentación en una reciente carrera de NASCAR en la que Del Castillo hizo una largada simbólica.

Del Castillo quedó fascinada con el automovilismo cuando participó en la prueba Toyota Pro/Celebrity Race de Long Beach, California, el año pasado. Chocó en la última vuelta, pero le gustó tanto que decidió buscar un proyecto que le permitiese meterse en ese mundo.

"Es algo que surgió de la nada, pero no podía sentirme mejor o más afortunada", expresó. "Jamás se me hubiera ocurrido que NASCAR era algo tan lindo. Se han portado muy bien y nos han suministrado de todo".

Luego de que Univision y Del Castilo formaron una compañía de producción y contrataron personal creativo, NASCAR supervisó los trabajos para asegurarse de que el contenido era auténtico. La insólita combinación funcionó bien tanto para los ejecutivos de NASCAR como para los astros y los productores hispanos, tal vez porque los autos rápidos y la gente linda tienen muchas cosas en común.

"La gente creativa se siente en su salsa en este ambiente porque es algo muy visceral", dijo Stoddard. "La novela es un relato muy específico y dramático. No digo que comprendamos todo lo que sucede en una novela. Sabemos lo que sabemos y sabemos lo que no sabemos. Confiamos en ellos, dejamos que ellos escriban las tramas y nosotros las revisamos para verificar su autenticidad".

"Arranque de Pasión" transcurre en un universo ficticio de NASCAR. Nadie debe esperar ver a un Dale Earnhardt Jr. o un Clint Bowyer tratando de mejorar su español. Buena parte de la filmación se hizo en el Homestead Miami Speedway, en autos stock verdaderos, aunque Del Castillo no llegó a manejar uno al interpretar a Ela.

"Por suerte", comentó. "Son autos muy caros".