El ex presidente Alan García afirmó el miércoles que es víctima de un acoso dirigido desde el gobierno luego de ser citado por segunda vez a declarar ante una comisión parlamentaria que investiga su gestión.

García, quien gobernó en dos periodos (1985-1990 y 2006-2011) insinuó que ese supuesto acoso responde a un interés del presidente Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia de prolongar su gobierno a través de un mandato de la primera dama en 2016.

El ex mandatario, quien no oculta sus aspiraciones de intentar un tercer mandato en los próximos comicios, declaró el miércoles en sesión reservada ante la comisión parlamentaria luego de ser citado por segunda vez para que responda por qué se otorgaron indultos a más de 5.000 personas durante su gestión además de dar explicaciones sobre otros casos de presuntas irregularidades.

"La comisión encuentra, absolutamente con error e ilegalidad, responsabilidades. Esto demuestra clarísimamente que esta supuesta comisión y este trabajo de investigación son solamente condicionamientos políticos dictados desde Palacio de Gobierno para preparar otros planes electorales que tengan que ver seguramente con sus aspiraciones y deseos", dijo García en declaraciones a reporteros antes de ingresar al Congreso.

El ex jefe de Estado afirmó incluso que ya ha sido elaborado un informe final de la comisión, "y diga (yo) lo que diga, esto ya está esto destinado a cumplir los objetivos de quienes quieren quedarse en el poder".

García aludía a las especulaciones que se tejen respecto del presunto deseo de la pareja presidencial de postular la candidatura de Heredia en las elecciones presidenciales de 2016, pese a que una ley prohíbe a los cónyuges de los presidentes postularse para el periodo inmediato. Alientan esas conjeturas el hecho de que ni el presidente Humala ni su esposa son categóricos en negar que tengan esa intención.

El presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez, fustigó a García el miércoles al decir que pretende con sus declaraciones distraer a la opinión pública del "escándalo" que significa que su gobierno haya indultado a miles de reos entre condenados por tráfico ilícito de drogas y robo agravado.

Los entredichos entre García y el gobierno se iniciaron días atrás luego de que la prensa revelara que durante el gobierno de García se otorgaron indultos a 5.500 personas, 400 de las cuales habían sido condenadas por tráfico ilícito de drogas. El ex presidente se defendió diciendo que muchos de esos casos eran delitos menores como el de los "burriers", palabra con la que se conoce en Perú a quienes aceptan dinero del narcotráfico para sacar del país pequeñas cantidades de droga escondida entre sus pertenencias o cuerpo.

García atribuyó la denuncia en su contra a una intención del gobierno de "ensuciar el indulto" en momentos en que Humala afronta presiones para indultar por razones humanitarias al ex presidente Alberto Fujimori, de 74 años, condenado a 25 años de prisión por violaciones a los derechos humanos y quien padece múltiples dolencias.

García dijo la víspera que Humala está "arrinconado" porque cualquiera sea su decisión respecto del indulto a Fujimori, tendrá a una mitad del país en contra.