La Corte Suprema examina el matrimonio entre personas del mismo sexo en momentos en que la opinión pública ha cambiado rápidamente a favor de permitir los casamientos de parejas gay y lesbianas, aun cuando 40 estados no los autorizan.

La corte comenzará el martes el primer análisis importante de los derechos de las personas homosexuales en 10 años con una audiencia sobre la prohibición en California a los matrimonios entre personas del mismo sexo, sean hombres o mujeres.

El miércoles, los magistrados estudiarán la ley federal que impide a las parejas de personas del mismo sexo legalmente casadas ser beneficiarias de la gama de prestaciones que se conceden a las parejas heterosexuales casadas.

Numerosas personas han hecho fila desde el jueves — incluso bajo un nieve ligera — para alcanzar uno de los codiciados lugares en la audiencia de la primera vista judicial sobre la Propuesta 8 de California.

Las dos parejas de California que impugnan la prohibición a los matrimonios entre personas del mismo sexo aprobada por los electores en el estado más grande de la nación se encuentran en Washington para presentar sus argumentos.

Estas parejas exhortaron a los magistrados a que eliminen no sólo la disposición en California, sino las enmiendas y estatutos constitucionales en cada estado, que definen al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

Las parejas consideran su caso el equivalente en el siglo XXI al caso de Loving V. Virginia en el que la corte anuló la prohibición estatal a los matrimonios interraciales.

El gobierno intervino a favor de las parejas impugnadoras después de que el presidente Barack Obama manifestara en 2012 su apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo y mencionara los derechos de las personas homosexuales durante su nueva toma de posesión en enero.

El matrimonio entre personas del mismo sexo es legal en el Distrito de Columbia así como en nueve estados: Connecticut, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Nueva Hampshire, Nueva York, Vermont y Washington.

Treinta estados prohíben en sus constituciones los matrimonios entre personas del mismo sexo, mientras que 10 lo prohíben en sus leyes locales. La ley de Nuevo México no se pronuncia al respecto.