China y Brasil firmaron el martes un acuerdo de hasta 30.000 millones de dólares de comercio bilateral en sus propias monedas, parte de los esfuerzos del foro de las cinco potencias emergentes BRICS para depender menos del euro y el dólar.

El acuerdo fue firmado por los ministros de Hacienda de China, Lou Jiwei, y de Brasil, Guido Mantega, antes de comenzar la cumbre de los líderes de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. El presidente chino Xi Jinping realizó su primer viaje oficial al Africa, y a la primera cumbre del BRICS desde que regresó Vladimir Putin al Kremlin como presidente de Rusia. Asisten además más de una decena de países africanos.

El ministro de Comercio Exterior brasileño Fernando Pimentel dijo que el acuerdo afectará a casi la mitad de los 75.000 millones de dólares de comercio anual con China.

El Banco Mundial dijo que el crecimiento económico global depende cada vez más de los países del BRICS, que suman el 27% del poder adquisitivo global e incluyen el 45% de la fuerza laboral mundial.

Los primeros cuatro países establecieron el foro en el 2009, en medio de la recesión económica de Occidente, indicando que se unían en pos de un mundo económico más justo y hacerles menos dependientes del dólar y el euro. Sudáfrica se unió dos años después.

China es ya el mayor socio commercial de Africa, superando a Europa, y los países del BRICS siguen intentado incrementar el comercio entre ellos, que ha pasado de 27.000 millones de dólares en el 2002 282.000 millones el año pasado.

La quinta reunión cimera del BRICS está centrada en Africa bajo el lema de "BRICS y Africa: Un liderazgo para el desarrollo, la integración y la industrialización", y Sudáfrica invitó a más de 20 países del continente.

La conferencia tiene lugar mientras algunos se preguntan si Africa está cayendo en una relación neocolonial con China, que básicamente adquiere las materias primas del continente y su petróleo al mismo tiempo que exporta bienes manufacturados, la misma tendencia que cuando Africa fue colonizada por las naciones europeas.

Brasil encara el mismo problema, según Pimentel, que habló antes de comenzar la conferencia.

"China es nuestro mayor socio comercial, pero básicamente exportamos minerales y productos agrícolas a China, algo que nos gustaría cambiar. Nos gustaría mejorar nuestra cartera de exportaciones a China y agregar más productos industrializados", dijo Pimentel.

Pimentel expresó esperanzas en que los líderes asistentes aprueben la creación de un banco de desarrollo, aunque quizá los acuerdos técnicos imposibiliten su firma en la conferencia de Durban.

Agregó que los países acordaron la creación de un banco con un capital inicial de 50.000 millones de dólares, aunque la cuantía de cada país y su derecho a voto en el consejo de administración no han sido aún definidos.

Según Pimentel, el banco no competirá con el Fondo Monetario Internacional, aunque destacó la oposición del BRICS al dominio occidental del FMI y el Banco Mundial.

"El mundo tiene un nuevo bloque económico que... encabeza el crecimiento económico global, y vemos que no está adecuadamente representado en la estructura de gobierno del FMI y quizá sea esto un desafío para el FMI que tendrá que encarar en los próximos años", agregó Pimentel.