Luego de pasar de ser una apuesta descabellada a aspirante al título de Fórmula Uno tras ganar el Gran Premio de Australia, el piloto de Lotus Kimi Raikkonen busca consolidar ese éxito en Malasia.

El imperturbable finlandés no parece preocupado de que el tricampeón defensor Sebastian Vettel, de Red Bull, y Fernando Alonso, de Ferrari, puedan haber encontrado la fórmula para una estrategia de dos paradas, lo que representó una gran parte de su éxito.

Raikkonen, quien ganó su único título de F1 en 2007 con Ferrari, dijo que Lotus no está haciendo ningún cambio significativo para el GP de Malasia y dejará que otros decidan si él es el piloto a batir.

"No haremos nada diferente este fin de semana de lo que hicimos en la carrera anterior o el año pasado", dijo Raikkonen, que ganó dos de las últimas tres carreras, al contar las últimas pruebas del 2012. "Si la gente piensa que somos líderes, no hace ninguna diferencia para nuestro trabajo, lo que hicimos o lo que vamos a hacer este fin de semana o cualquier otro fin de semana. Como he dicho, tratamos de hacer lo mejor y espero que podamos conseguir una buena cantidad de puntos".

Raikkonen ya ganó en Malasia, donde se impuso en 2003. Su victoria del domingo en Melbourne fue la número 20 de su carrera, lo que lo convierte en el 15to piloto en alcanzar esa marca.

Vettel logró la pole en la primera carrera y parecía preparado para mantener su forma dominante del año pasado. Pero el alemán no pudo demostrar el mismo ritmo durante la carrera y el deterioro de los neumáticos lo obligó a hacer tres paradas.

Red Bull culpó a las condiciones relativamente frías en Australia, aunque sigue siendo un misterio por qué los neumáticos del equipo se desintegraron más rápido que los de otras escuderías. Vettel dijo que se necesita un "milagro" para solucionar el problema antes del fin de semana.

"Tenemos que ver si será distinto aquí", dijo Vettel. "Creo que vamos a sufrir una alta degradación. Tus opciones como piloto son limitadas. Obviamente, hay un montón de cosas que puedes hacer para reaccionar ante el problema, pero pocas para evitar el problema".

Alonso está menos preocupado sobre su auto, y dijo que está en una posición mucho mejor que el año pasado, cuando clasificó como 12do en Australia y terminó quinto.

El español llegó segundo este año en Melbourne y espera escalar un escalón en Malasia para repetir su victoria del 2012. En ese entonces, en una carrera suspendida por 51 minutos debido a la lluvia, parecía que Sergio Pérez iba a rebasar a Alonso, pero el mexicano se salió de la pista cuando faltaban seis vueltas, lo que permitió la victoria de Ferrari.

Otro equipo que genera expectativas este año es McLaren, a pesar de que Lewis Hamilton se marchó a Mercedes. La escudería británica tiene en sus dos bólidos a Pérez y al campeón del 2009 Jenson Button.

McLaren todavía batalla para entender por qué Button terminó el domingo en el noveno puesto y Pérez en el 11mo. Button había ganado tres de las anteriores cuatro carreras inaugurales en Australia.