Para algunos, la época moderna comenzó el 6 de julio de 1972, cuando David Bowie interpretó la canción "Starman" en el programa de televisión "Top of the Pops".

Los espectadores nunca habían visto algo como esa figura andrógina pelirroja con un traje de estampado psicodélico, cantando sobre extraterrestres con una guitarra azul, mientras abrazaba al guitarrista Mick Ronson.

Los adolescentes solitarios en las casas suburbanas de Londres quedaron en trance y en muchos casos se sintieron inspirados.

Los ecos de ese momento ayudan a explicar por qué una gran exposición multimedia sobre Bowie en el museo Victoria y Alberto de Londres es la que más rápido ha vendido 50.000 boletos en la historia de la institución, antes de su apertura, y por qué Bowie está una vez más en la cima de las listas de popularidad a los 66 años.

La exposición "David Bowie Is", que se inaugura el sábado, es la primera que un museo de arte decorativo y diseño británico dedica a un astro pop.

"Bowie no es un astro pop ordinario", dijo la cocuradora Victoria Broackes el miércoles. "Se ha impuesto en todas las áreas de nuestra cultura", es decir, en la música, moda, artes escénicas y diseño.

"En los últimos años, las referencias en la moda han sido interminables", consideró Broackes. "Jonathan Saunders, Miu Miu, Jean-Paul Gaultier, Gucci, todos hacen referencias a él. Parece que los directores creativos de esas empresas suelen ser de una cierta edad y quizá se encontraron a David Bowie por primera vez en la década de 1970 y han llegado a esas posiciones de autoridad ahora".

Bowie es posiblemente el mayor camaleón musical, un intérprete que ha adoptado y abandonado personajes con toda naturalidad a medida que avanza en sus estilos musicales, del folk-rock al glam, al soul y a la música electrónica.

Cuando era adolescente se transformó del ordinario David Jones, nacido en 1947 y criado en los suburbios del sur de Londres, al exótico David Bowie. Después creó personajes inmortales como el astronauta Major Tom, el astro rock extraterrestre Ziggy Stardust, apesadumbrado Aladdin Sane, y el enigmático Thin White Duke.

El eclecticismo, según la exposición, es lo que hace que Bowie sea tan influyente. Ha mezclado sonidos, géneros y estilos para crear algo propio.

La muestra también incluye detalles de la gran variedad de influencias de Bowie, desde el teatro musical británico hasta el cabaret de Berlín, el expresionismo alemán, el Kabuki japonés y el surrealismo de Andy Warhol.

Bowie les dio acceso a los curadores a su archivo personal, aunque no estuvo directamente involucrado en la planeación de la muestra. Los 300 objetos que se presentan incluyen fragmentos de pelígulas, fotografías, canciones escritas a mano, guiones gráficos para videos, y bocetos de vestuario y escenarios.

Hay muchas cosas que encantarán a los admiradores de Bowie, como su primer sencillo ("Liza Jane" de Davie Jones y los King Bees, lanzado en 1964) o las imágenes de la única vez que se reunieron Bowie y Andy Warhol — un extraño encuentro en 1971 — . Hay también una pintura de Iggy Pop en una invernal Berlín de la década de 1970, elaborada por Bowie.

En contraste con las silenciosas salas del resto del museo, hay mucho sonido e imágenes, incluyendo videos de los conciertos masivos de Bowie y de canciones como "Ashes to Ashes".

Pero por encima de todo eso están sus extravagantes vestuarios, incluyendo el traje multicolor de aquella presentación televisiva de "Starman", diseñado por Freddie Burretti. Bowie lo combinó con unas botas de charol rojo y lo calificó como "ultraviolencia con telas (de la tienda) Liberty".

La moda fue siempre importante para crear el misterio que rodea a Bowie, y el cantante eligió cuidadosamente a sus diseñadores, del fallecido Alexander McQueen — cuyo saco con estampado de la bandera británica usó Bowie para la portada de su disco "Earthling" — a Kansai Yamamoto, uno de sus principales colaboradores en la década de 1970.

En la exposición también hay un exótico leotardo tejido que diseñó Yamamoto y que Bowie usó como Aladdin Sane. La exposición señaló que el patrón de tejido fue publicado para que los admiradores puedan tejer su propio traje.

La impresión que deja la exposición sobre David Bowie es la de un hombre de negocios astuto y un innovador dedicado, así como un artista ecléctico.

Bowie ha lanzado 27 discos de estudio y se ha presentado en 1.000 conciertos en 12 giras entre 1972 y 2004. En esos años vendió una participación sobre sí mismo con los "Bonos Bowie" y creó la comunidad en internet Bowienet.

Parecía que se había retirado para siempre en 2004 tras sufrir un paro cardiaco.

El cocurador Geoffrey Marsh señala que retirarse de la vista pública ha sido otro ejemplo del genio de Bowie.

"Ha sido famoso por 10 años sin hacer nada", dijo Marsh.

Pero a principios de este año Bowie anunció que lanzaría un nuevo disco, "The Next Day", que ha recibido críticas positivas y ha creado ilusión entre sus admiradores que ansían conciertos.

"Cuando comenzamos esta exposición pensamos que habíamos llegado al 'pico Bowie''', dijo. "Pero la inauguraremos en una semana en la que su álbum está en el primer puesto en 40 países".

"David Bowie Is" se presentará en el museo Victoria y Alberto hasta el 11 de agosto. Después viajará al Museo de la Imagen y el Sonido en Sao Paulo, Brasil, donde se presentará de enero a abril de 2014.