Jennifer Garner prefiere no leer las reseñas sobre los vestidos que usa, porque inevitablemente habrá alguien a quien no le agraden.

"No es bueno para mi autoestima", dijo en Nueva York, donde se encontraba el miércoles para inaugurar la convención Neutrogena Sun Summit.

La excepción llegó tras la entrega del Oscar, el mes pasado. El vestido Gucci color de violeta y hecho a la medida que lució Garner fue un éxito, pero eso no fue en lo que se fijó ella después de que "Argo", la película de su esposo Ben Affleck, ganó la estatuilla a la mejor película. "Me encantaron todas las fotos buenas que había de él", dijo acerca del cineasta y actor.

Garner, vocera de la marca de productos para la piel Neutrogena, pone en práctica lo que predica en cuanto a protección solar, sobre todo con sus hijos.

En su casa, la crema protectora contra los rayos ultravioleta es como el cinturón de seguridad, su uso no se puede negociar. Garner dijo que aunque estuvo lejos el miércoles los chicos seguramente le recordarían a su padre, si los dejaba en la escuela, que les pusiera su buena capa de bloqueador solar.

"Creo que una vez les dije a mis hijos que era ilegal no usar bloqueador", dijo.

La participación de Garner fue seguida por una mesa redonda con la actriz mexicana Sandra Echeverría, estrella de las telenovelas "El clon" y "Marina", así como dermatólogos y un científico de la NASA.

Cuando era joven, a Garner le gustaba estudiar ciencias y ahora, a sus 40 años, dijo que los términos de la convención y las advertencias sobre la capa de ozono y los rayos ultravioleta no son algo desconocido para ella. Aunque sí bromeó que no le gustaría que la citaran diciendo lo que es la fórmula Helioplex o lo que puede hacer la vitamina C para la piel.

En cambio, sorprendió a todos al reconocer los daños por el sol que tuvo cuando era veinteañera y salía con sus amigos. "Todos usaban sombreros grandes y yo no".

"De pronto te fijas un día y el daño ya está hecho... y lo vez crecer exponencialmente".

La actriz se mostró muy modesta sobre su imagen en la noche de los Oscar y dijo que fue más bien un trabajo de equipo encabezado por Rachel Zoe.

La relación entre Zoe y Garner surgió hace más de una década. Garner se convirtió en la primera clienta famosa de la estilista.

"Sabe que no voy a usar un modelo súper alocado", dijo Garner. Mientras que la actriz y productora prefiere la comodidad, Zoe busca lo fastuoso.

"Generalmente gana ella", dijo Garner.

El vestido de Garner del miércoles — un Oscar de la Renta morado sin mangas y a la rodilla, complementado con tacones de charol negro- estaba en el justo medio. Con su estilo natural, Garner dijo sonriente que era "simplemente un vestidito morado de Oscar".