Steve Carell, el célebre Michael Scott de la serie "The Office" y uno de los humoristas más exitosos de EE.UU., se convierte por arte de magia en el mayor ilusionista de Las Vegas en "The Incredible Burt Wonderstone", donde se reencuentra con Jim Carrey 10 años después de "Bruce Almighty".

"Hace una década alucinaba por el simple hecho de estar en la misma habitación que él, ya ni te cuento lo que supuso poder trabajar con él en una escena", explicó el cómico de 50 años en una entrevista con Efe. "Conseguí aquel papel y casi ni me lo creía porque parecía demasiado bueno para ser real. Ahora mismo siento un poco la misma sensación", añadió.

Carell (Burt Wonderstone) y Steve Buscemi (Anton Marvelton) interpretan en la cinta, de estreno este viernes en EE.UU., a dos superestrellas del mundo de la magia que han conquistado Las Vegas desde hace años.

Ahora, no obstante, se enfrentan a la dura tarea de volver a atraer a un público que se ha cansado de sus trucos y que prefiere las proezas de un artista callejero (Carrey), el cual pone en riesgo su propio físico en cada número.

"Es alguien que me inspira. No podía despegar mis ojos de todo lo que estaba haciendo durante el rodaje. Es un honor poder trabajar de nuevo con él. He sido y siempre seré un fan enorme de Jim Carrey", manifestó Carell, protagonista de películas como "The 40 Year Old Virgin" (2005), "Little Miss Sunshine" (2005) o "Crazy, Stupid, Love" (2011).

Carell y Carrey mantienen una relación de amistad de la que se muestra orgulloso, aunque admite que no deja de resultar extraño cuando "alguien a quien idolatras" se convierte en tu amigo, como le ocurrió en su momento con Alan Arkin, con quien ya ha trabajado en tres ocasiones.

"Lo mejor es que su forma de ser está a la altura de las expectativas", indicó.

En "The Incredible Burt Wonderstone", Carell ejerce como productor como ya hiciera en "Crazy, Stupid, Love". También fue productor ejecutivo de "The 40 Year Old Virgin" y "Get Smart" (2008). Pero eso no le impide divertirse al máximo en cada rodaje.

"Hasta cierto punto empiezas a pensar en el aspecto económico y si vamos a conseguir hacer todo lo que tenemos previsto en un mismo día, así que tienes un ojo puesto en el reloj e intentas que el rodaje acabe a tiempo y no pasarnos del presupuesto", advierte.

"Trato de no pensar demasiado en ello y pasarlo bien. Hay otros que ya se preocupan de esas cosas. Me sentí completamente libre para jugar con el papel y disfrutar", sostuvo.

Dirigida por Don Scardino, debutante en el mundo del cine a sus 65 años, la cinta cuenta en su reparto con nombres como James Gandolfini y Olivia Wilde.

"Me involucré en el proceso de selección de actores y conseguimos a todas nuestras primeras opciones para todos los papeles. Buscemi y Gandolfini son actores con mayúsculas y se comprometen con los personajes", señala.

"No tratan de ser divertidos, lo son por virtud del guión y por su actuación. Me muero de risa al verlos en la película", apuntó Carell, quien no dudó en contactar con su colega Tina Fey para tener referencias sobre Scardino, cuyo principal éxito en los últimos años ha sido al frente de la serie "30 Rock".

Aunque Carell se caracteriza por ser un maestro de la comedia -o mago en este caso-, terminó hace un mes el rodaje de "Foxcatcher", un drama de Bennett Miller ("Capote", "Moneyball") donde da vida al millonario John du Pont, un hombre que sufría de esquizofrenia paranoide y que asesinó al luchador olímpico David Schultz.

"Es un reto, la verdad. Me gusta mezclar géneros. Me parece divertido. Esa película se estrena a finales de año y es muy oscura. Tenemos un gran director y un guión excelente. Tener la oportunidad de hacer algo así es excitante", manifestó.