El cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, bajo el nombre de Francisco, será el primer papa latinoamericano de la historia de la Iglesia Católica.

Bergoglio, de 76 años, no contaba en ningún pronóstico. Pero el arzobispo de Buenos Aires, jesuita, se convirtió en el pontífice número 266 de la historia.

En el cónclave de 2005 fue considerado uno de los favoritos, aunque finalmente se impuso Benedicto XVI.

Después de la fumata blanca en el segundo día de cónclave, el famoso "habemus papam" (tenemos papa) se develó el nombre de Bergoglio, que tomó el nombre de Francisco.

En sus primeras palabras, pidió a las decenas de miles de personas reunidas en la plaza de San Pedro que rezasen por él antes de dar la bendición.

"Recemos por todo el mundo", dijo Francisco en italiano. "Que este camino de la Iglesia que hoy comenzamos sea fructífero", agregó entre gritos y aplausos.