La fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) anunció hoy el abandono de cargos contra el keniano Francis Kirimi Muthaura, sobre quien pesaban acusaciones por crímenes de lesa humanidad presuntamente ocurridos durante los episodios de violencia postelectoral de 2008 en Kenia.

La fiscal de la CPI, Fatou Bensouda, emitió hoy una declaración en la que informa de su decisión enviada a los jueces del caso Muthaura, y en la que señala que "es una obligación proceder únicamente cuando creo que hay razonables expectativas de condena en un juicio".

En su escrito a los jueces de la CPI, con sede en La Haya, Bensouda señala que ésta "es una decisión excepcional no tomada a la ligera y la que creo correcta".

En enero de 2012, el alto tribunal de Naciones Unidas confirmó los cargos por esas acusaciones contra el mismo Muthaura, así como contra el actual viceprimer ministro y titular de Finanzas, Uhuru Muigai Kenyatta, el exministro de Educación William Samoei Ruto y el periodista Joshua Arap Sang Kenyatta.

Todos ellos estaban encausados por crímenes de lesa humanidad presuntamente ocurridos durante los episodios de violencia postelectoral de 2008 en Kenia.

La fiscal explicó a los jueces que a la luz de sus investigaciones "varias personas que pudieron proporcionar importantes evidencias sobre las acciones de Muthaura han muerto y otras tienen demasiado miedo como para testificar para la fiscalía".

"El hecho decepcionante es que el Gobierno de Kenia ha fracasado en proporcionar a mi oficina pruebas importantes y también en darnos acceso a testigos importantes que hubieran podido arrojar luz en el caso Muthaura", afirmó la fiscal de la CPI.

Bensouda subrayó también que pese a haberle retirado los cargos a Muthaura, éste "se desdijo de una parte crucial de esas pruebas y admitió que aceptó sobornos".

La fiscal de la CPI afirmó que "esta decisión solo afecta a Muthaura y no a ningún otro caso. Esta decisión se basa en hechos específicos y no en otras consideraciones", al tiempo que subrayó que "aunque consciente de la situación política en Kenia, ello no ha tenido influencia alguna" en su decisión.

Bensouda reiteró su compromiso a hacer justicia para todas las víctimas de la violencia postelectoral que se registró en el país africano entre 2007-2008.

"Las víctimas de esa terrible violencia en Kenia hace cinco años son hombres, mujeres y niños que fueros asesinados, heridos, violados y obligados a un desplazamiento forzoso de sus hogares. Sus voces no pueden olvidarse. Yo no lo haré".

La pasada semana la CPI fijó el 9 de julio como fecha provisional de apertura del juicio contra Kenyatta, después de que la defensa presentara una moción para remitir el caso de nuevo a la Sala de Instrucción por un retraso en la entrega de información necesaria para su estrategia.

La CPI considera que esta es una cuestión "muy seria" que tiene que ser resuelta antes de que pueda comenzar el juicio.

La fecha inicial del juicio, prevista para el 11 de abril, coincidía con una posible segunda vuelta de las elecciones de Kenia, que se celebraron el pasado 4 de marzo, y en las que, según los datos oficiales, Kenyatta encabeza el recuento por delante del primer ministro, Raila Odinga, de modo que puede convertirse en el próximo presidente del país.

En los enfrentamientos de finales de 2007 y principios de 2008 murieron al menos 1.100 personas, unas 3.500 resultaron heridas y obligaron a otras 600.000 personas a desplazarse de manera forzosa, según cifras de la CPI.