Con tres goles del argentino Carlos Tevez, Manchester City goleó el sábado a Barnsley 5-0 para avanzar a semifinales de la Copa FA del fútbol inglés. En el otro encuentro de cuartos de final, Wigan avanzó por primera vez en sus 81 años de vida a las semifinales al golear a Everton 3-0, con un gol del hondureño Maynor Figueroa.

Tevez, que hace dos días fue arrestado por una infracción de tránsito, también contribuyó a los goles de sus compañeros Aleksandar Kolarov y and David Silva.

Los goles del argentino sobrevinieron mientras está libre bajo fianza después de ser arrestado por conducir con una licencia suspendida.

"Sabemos lo que él puede hacer y ha demostrado qué gran jugador es", dijo el defensor del Citiy Kolo Toure.

Tevez solo necesitó 11 minutos para abrir el marcador. David Silva remató, el arquero Luke Steele desvió y el argentino tomó el rebote para anotar.

A los 27, Tevez cedió a Kolarov para que este ampliara la ventaja.

Cuatro minutos después, el argentino recibió de Silva y volvió a meterna en la red.

Tevez redondeó su tripleta a los cinco minutos de la segunda etapa habilitado por Samir Nasri.

El incansable delantero argentino también participó en la jugada en la que Silva pateó, Steele rechazó y el mismo Silva la introdujo a boca del arco.

"El primer gol significó una gran diferencia porque cuando uno juega contra equipos como esos hay que golpear desde el primer minuto", comentó el técnico del City, Roberto Mancini, cuyo equipo llegó a semifinales sin conceder un solo gol.

Wigan también jugará en Wembley el mes próximo por su victoria con goles de Figueroa, Callum McManama y Jordi Gómez en un período de cuatro minutos en la primera etapa.

Pero fue una jornada agridulce para el modesto Wigan ya que el equipo volvió a quedar en la zona de descenso de la Liga Premier cuando Aston Villa venció a Reading 2-1.

Con un partido menos, Wigan está a tres puntos de Villa, pero tiene uno más que Reading y el colista Queens Park Rangers, que venció a Sunderland 3-1.

"Para nosotros ir a Wembley es algo único, un momento histórico", se entusiasmó el técnico de Wigan, Roberto Martínez.