Andy Coulson, antiguo jefe de prensa del primer ministro británico, David Cameron, y Rebekah Brooks, su amiga y exmano derecha de Rupert Murdoch en el Reino Unido, comparecieron hoy ante un tribunal londinense acusados de presuntos sobornos a cargos públicos.

En ambos casos, el tribunal pospuso el proceso hasta una próxima audiencia para la que todavía no hay fecha.

Coulson, que hoy se personó vestido con traje gris, está acusado, junto con el antiguo corresponsal de realeza del periódico "News of the World", Clive Goodman, de solicitar y aprobar pagos a cargos públicos a cambio de información.

Coulson, de 45 años y exdirector de ese dominical, y Goodman, de 55 -y que ya fue encarcelado anteriormente por delitos relacionados- afrontan dos cargos que se produjeron entre el 31 de agosto de 2002 y el 31 de enero de 2003 y el 31 de enero y el 3 de junio de 2005.

En otra audiencia preliminar compareció Rebekah Brooks, exdirectora del "News of the World" y de "The Sun" y exconsejera delegada de News International, la división británica del grupo de Rupert Murdoch.

Brooks, de 44 años y amiga personal de Cameron, al igual que Coulson, está acusada junto con el reportero del "Sun" John Kay, de 69 años, de presunto soborno a una funcionaria del ministerio de Defensa a cambio de información.

Ambos afrontan dos delitos de mala conducta en cargo público cometidos entre enero de 2004 y el 31 de enero de este año.

Paralelamente, un antiguo agente de policía de Surrey (afueras de Londres) se declaró hoy culpable de vender información al periódico "The Sun" sobre la madre del futbolista John Terry y sobre el Rolling Stone Ronnie Wood.

Este acusado, que quedó en libertad condicional, será sentenciado el 27 de marzo.

Otro expolicía, un antiguo agente de prisiones y una cuarta persona de la que no se han dado detalles también admitieron mala conducta en cargo público.

Todos estos sospechosos han sido imputados en el marco de la operación Elveden de la Policía británica, que investiga pagos ilegales a funcionarios y cargos públicos y que transcurre en paralelo a la investigación sobre las escuchas de la prensa, llamada operación Weeting.

El "News of the World" de Murdoch cerró sus puertas en julio de 2011 después de que decenas de sus empleados, entre ellos Coulson y Brooks, fueran detenidos por pinchar ilegalmente el teléfono de famosos y gente corriente para obtener exclusivas.

El escándalo de las escuchas motivó la puesta en marcha de varias investigaciones judiciales y parlamentarias, ante las cuales tuvieron que declarar Murdoch y el propio primer ministro británico.