El viceprimer ministro de Kenia, Uhuru Kenyatta, sigue liderando los resultados provisionales con un 53,5 % de los sufragios frente al 42 % del otro gran favorito a ocupar la presidencia del país, el jefe del Gobierno, Raila Odinga, cuando se lleva escrutado casi el 42 por ciento de los votos.

No obstante, estos resultados podrían no ser representativos, ya que la ventaja de Kenyatta se basa en el rápido recuento efectuado en los colegios electorales de su área de procedencia y, por tanto, de influencia, en el centro del país.

Mientras, los colegios electorales del oeste de Kenia, bastión de Odinga, no han comunicado los mismos porcentajes de votos escrutados, por lo que la situación puede variar en las próximas horas.

La mayoría de los kenianos vota más por pertenencia tribal que por otras motivaciones y los candidatos, de corte liberal, vierten más promesas de desarrollo en sus programas electorales que matices ideológicos.

Los comicios de ayer en Kenia discurrieron organizada y tranquilamente, más allá de los nervios a causa de las largas esperas al sol de los votantes, cuya participación fue masiva.

Las misiones de observación y los propios kenianos celebraron lo pacífico de la jornada electoral, aunque no se descartan revueltas -como sucedió con la oleada de violencia postelectoral de finales de 2007 y principios de 2008- cuando se conozcan los resultados definitivos.

Esos episodios violentos causaron unos 1.300 muertos y cientos de miles de afectados.

De hecho, Kenyatta está imputado por crímenes de lesa humanidad por su supuesta participación en esos incidentes, lo que ha rodeado de polémica su candidatura.

En caso de que Kenyatta se adjudicara la victoria, Kenia se convertiría en el segundo país, después del Sudán de Omar al Bachir, con un presidente en activo con cuentas pendientes con la Corte Penal Internacional (CPI).

Antes de los comicios, Odinga encabezaba casi todas las encuestas de intención de voto, pero con una escasa ventaja sobre Kenyatta.

Durante la jornada electoral, ambos candidatos declararon su confianza en alcanzar una mayoría suficientemente amplia para evitar una segunda vuelta, que se celebraría el próximo 11 de abril.

En caso de que Kenyatta lograse ese objetivo, evitaría que la segunda ronda coincidiese con una vista a la que debería asistir en La Haya, sede de la CPI.

Más de 14 millones de votantes registrados estaban llamados a las urnas ayer con el fin elegir a su presidente para los próximos cinco años, así como a diputados, senadores, gobernadores y representantes locales.