Varios papas que han regido la Iglesia a lo largo de los siglos han sido protagonistas de producciones cinematográficas que tienen como denominador común "el reconocimiento a una tarea tan difícil y costosa", ha declarado hoy a Efe el profesor de la Universidad de Málaga Alfonso Méndiz.

Dentro de su blog "Jesucristo en el cine", este experto en el séptimo arte ha publicado una selección de las que a su juicio son las diez mejores películas de la historia sobre el sumo pontífice.

Los títulos se dividen entre los puramente biográficos y otros en los que "el fondo es histórico, pero está más o menos novelado y no siempre el papa es el protagonista", como es el caso de "Escarlata y negro".

En esta cinta dirigida por Jerry London en 1983, "el protagonista es el sacerdote que rescató a partisanos y a judíos, pero tiene un papel relevante como secundario el papa Pío XII, que con prudencia le va aconsejando para no molestar demasiado a los alemanes, hasta dónde puede llegar", ha explicado Méndiz.

También se ha reflejado en la gran pantalla el cónclave, y el ejemplo más claro es el de "Las sandalias del pescador" (Michael Anderson, 1968), protagonizada por Anthony Quinn.

"El momento estelar llega cuando, tras diversas votaciones en las que no sale ningún papa, alguien propone a Kiril Pavlovich Lakota, un obispo ucraniano que ha estado sometido veinte años a las autoridades comunistas. Antes, una de las formas previstas de elección en el cónclave era por aclamación, cuando por votaciones no salía nadie", ha apuntado el profesor.

El cónclave está presente además en dos miniseries biográficas sobre el antecesor de Benedicto XVI, "El papa Juan Pablo II", dirigida por John Kent Harrison en 2005, y "Karol", de Giacomo Battiato (2005-2006).

"Se supone que en el cónclave había dos opciones contrarias y ninguna se imponía sobre la otra, y se cuenta que, lo que parece ser que sucedió, es que se planteó alguien distinto a las dos líneas y que las pudiera armonizar, y vieron como una opción posible a Juan Pablo II", ha señalado Méndiz.

A su juicio, detrás de todas estas películas "hay un reconocimiento a la tarea tan extraordinaria, costosa y difícil que supone ser papa", con excepciones como "La agonía y el éxtasis" (Carol Reed, 1965), que se centra "en el enfrentamiento entre Miguel Ángel, mientras pinta la Capilla Sixtina, con Julio II, que está ansioso por verla terminada".

"En casi todas estas películas se ve a un personaje que se enfrenta a dilemas de conciencia, como Pío XII, que después de hablar por primera vez contra Hitler recibe noticias de que han encarcelado a sacerdotes en lugares bajo dominio nazi, y sus propios obispos le piden que se calle", ha afirmado a Efe este experto.

Pese a lo infrecuente de la decisión de Benedicto XVI de renunciar, Méndiz cree que sólo este hecho "no daría para una película con suficiente entidad dramática", aunque "con otros elementos biográficos" de Josef Ratzinger "sí podría ser interesante, por todos sus vaivenes".

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Por José Luis Picón