El Gobierno de Dominica declaró hoy el estado de luto nacional en honor del presidente venezolano Hugo Chávez, quien murió este martes tras una larga batalla contra el cáncer.

En un emotivo discurso a la nación, el primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, describió a Chávez como un amigo personal "que tomó mi mano en las horas más brillantes y más oscuras de mi mandato".

Skerrit ordenó que todas las banderas de la isla ondeen a media asta desde el miércoles hasta la mañana después del entierro del mandatario venezolano.

"He perdido a un amigo, un padre, un hermano y un amigo", dijo el mandatario, quien agregó que "hemos sufrido una gran pérdida. Para muchos de nosotros aquí en Dominica, él no era un jefe de Gobierno o un jefe de Estado. Hugo Chávez fue un buen amigo de Dominica".

Añadió que "cada uno de nosotros siente esa sensación especial de pérdida debido a nuestra amistad genuina y calidez que el presidente Chávez expresó y se manifestó en y hacia Dominica y su pueblo".

"Les pido que cada uno de ustedes tenga a la familia del presidente Chávez y al pueblo de Venezuela en sus oraciones. Compartimos el dolor y la gran pérdida", afirmó.

Un servicio religioso especial tendrá lugar el jueves para "unirnos a los funcionarios de la Embajada de Venezuela" en la "celebración de la vida de nuestro difunto hermano y camarada".

Según dijo, "la asistencia de Chávez a la isla trascendió muchas cosas, incluidas las materiales" y "su amor se manifestó en cada uno de nuestros encuentros, ya fuera en Caracas, Roseau o en el frente regional".

"Estoy seguro de que en los próximos días varios líderes del Caribe hablarán de los beneficios sociales y económicos de Dominica y el resto de la región derivados de la política de Chávez hacia el Caribe", dijo haciendo referencia a la iniciativa de Petrocaribe y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA).

En ese sentido, apuntó que "el impacto de esas políticas en las vidas y el bienestar de los pueblos del Caribe perdurará, estoy seguro".

"Su muerte es una gran pérdida para mí", dijo un emocionado Skerrit, asegurando que el vicepresidente venezolano Nicolás Maduro continuará apoyando a Dominica y la región.

Por su parte, el primer ministro de Santa Lucía, Kenny Anthony, dijo que la relevancia de la muerte de Chávez "es muy grande" para varios países del Caribe, especialmente para aquellos que comparten una estrecha relación de trabajo con su Administración.

En una rápida reacción a la noticia de su muerte a causa de una infección respiratoria relacionada con el cáncer, Anthony, cuyo gabinete se unió este mes a Petrocaribe, calificó al presidente venezolano como "un amigo maravilloso del Caribe que trató de construir puentes".

Dijo que Santa Lucía tiene que estar agradecida con él porque, entre otras iniciativas, habilitó un vuelo que permitió a muchos de sus residentes ir a tratarse de problemas oftalmológicos y recibir tratamiento médico a Cuba.

"El Gobierno y el pueblo de Santa Lucía están afligidos por la muerte del presidente y sin duda compartimos el dolor y la angustia de los venezolanos en este momento", apuntó, al tiempo que lamentó no haber podido estrechar más los lazos entre ambos países durante su mandato.

"Habíamos tenido varias conversaciones sobre el futuro y estaba muy ansioso por ayudar a Santa Lucía a través del acuerdo de Petrocaribe y el ALBA", dijo Anthony.

En su opinión, "el mundo ha perdido a un campeón de gran alcance para los pobres, los desposeídos y afligidos".