La impactante Bahía de Guanabara es la principal atracción del centro cultural más nuevo de la ciudad olímpica.

El Museo de Arte de Río tiene vistas maravillosas de las aguas azules de la bahía y sus exhibiciones incluyen imagen tras imagen de ésta, mapas del siglo XVIII, cuadros del siglo XIX, la vegetación tropical del área y el famoso cerro Pan de Azúcar.

El museo, inaugurado el viernes con la presencia de la presidenta Dilma Rouseff, forma parte de una campaña emprendida por la ciudad para mejorar su imagen antes de albergar la Copa Mundial de fútbol del 2014 y los Juegos Olímpicos del 2016. La idea es dejar de lado la noción de que se trata de una ciudad sin demasiado interés cultural, cuyos grandes atractivos son sus playas y el carnaval, y pasar a ser un centro cultural relevante en América Latina a partir de la inauguración de varios museos en los próximos años.

El Museo de Arte de Río, o MAR, es una de las piezas clave de un proyecto de 3.800 millones de dólares de la municipalidad para renovar la zona portuaria.

Se encuentra en el corazón de esa zona abandonada, entre edificios coloniales que se están viniendo abajo y una autopista de varios carriles. Abarca dos edificios históricos colindantes que fueron totalmente renovados y conectados con un puente peatonal, encima del cual hay una estructura ondulante que evoca la superficie de la bahía.

La municipalidad aportó la mayor parte de los 40 millones de dólares que requirió la renovación de los dos edificios dilapidados y la instalación de las primeras muestras. Las autoridades dicen que esperan que el museo se pueda sostener por sí mismo a mediano plazo.

Destacan las exitosas renovaciones que se hicieron en Barcelona y Sydney antes de la realización de los Juegos Olímpicos en esas urbes y dicen que esperan transformar la zona en un vigoroso centro comercial y artístico.

El año próximo comenzará la construcción de la Torre Trump, un edificio de oficinas de 38 pisos que es otro de los proyectos notables en la renovación del Porto Maravilha. Desde el último piso del MAR se observa el sitio donde se está construyendo otra institución cultural, el Museo del Mañana. Diseñado por el prestigioso arquitecto español Santiago Calatrava, el museo está dedicado a la ciencia y será inaugurado en el 2014.

La inauguración del MAR coincidió con el 48vo aniversario de la fundación de Río y hubo que apurar los trabajos para cumplir con el plazo fijado. Durante una visita de la prensa en el día previo a la inauguración, tres de las cuatro salas de exhibición estaban casi listas, pero los obreros todavía daban los toques finales.

El MAR tiene ya una colección de unos 3.000 objetos de arte, la mayor parte donados por coleccionistas privados, pero no contará con una muestra permanente, sino que habrá exhibiciones temporales que se repetirán en ciclos anuales.

"Río de Imágenes", una de las primeras cuatro muestras, celebra los paisajes de la ciudad, sus playas arenosas, sus sectores verdes en medio de la jungla de cemento y las favelas de las laderas de las montañas. Rastrea la evolución de la ciudad a través de los ojos y cartógrafos de los siglos XVIII y XIX, de fotógrafos de los siglos XIX y XX y de videógrafos del siglo XXI.

Pan de Azúcar, la fotogénica roca en plena bahía, es la estrella de la muestra, con fotos panorámicas, acuarelas y una cantidad de objetos recordatorios antiguos, incluidas vasijas de vidrio de 1910 y tazas de la década de 1920. La muestra incluye además una gran escultura art decó de la cabeza de Jesús y un trabajo sobre la gigantesca estatua de Cristo el Redentor, una de las grandes atracciones turísticas de Río.

Otra muestra, llamada "El Coleccionista", contiene pinturas y esculturas adquiridas a Jean Borghici, un coleccionista europeo que llegó a Brasil a fines de la década de 1940. La exhibición incluye desde obras del siglo XIX del francés Jean-Baptiste Debre hasta los óleos del modernista brasileño Tarsila do Amaral y estatuas de acero de la escultora nacional Lygia Clark de las décadas de 1960 y 1970.

Se puede apreciar asimismo una pequeña escultura en cedro llamada "San José en Botas", de Alejadinho, famoso escultor de la era colonial brasileña.

El museo tiene 5.200 metros cuadrados (52.000 pies cuadrados) y cuenta con un auditorio y aulas en las que 2.000 maestros de las escuelas públicas de la ciudad podrán recibir cursos de capacitación. Los directores del museo dicen que el objetivo es llevar 100.000 alumnos de escuelas públicas en el primer año y el doble en el futuro.

Otros museos que comenzarán a funcionar antes de los Juegos Olímpicos en Río son el Museo de Imágenes y Sonidos, en una antigua discoteca frente a la playa de Copacabana, y la Casa Daros, una gran colección privada de arte latinoamericano a ser inaugurada el mes próximo.