Ocho agentes presuntamente involucrados en la muerte de un hombre que fue maniatado y luego arrastrado por un vehículo policial fueron suspendidos y el comandante local fue destituido, anunció el viernes la directora de la policía de Sudáfrica.

La general Riah Phiyega dijo el viernes que comparte "la extrema conmoción y la indignación" por el abuso al inmigrante mozambiqueño de parte de policías, y respalda la investigación del organismo de la policía que se encarga de supervisar su funcionamiento. Los derechos de Mido Macia, un mozambiqueño de 27 años, fueron "violados de la forma más extrema", dijo Phiyega.

La detención y el arrastre del hombre, un taxista que se había estacionado en el lugar equivocado, fueron grabados en video por miembros de una horrorizada muchedumbre de testigos.

El escándalo es el más reciente en minar la confianza en la fuerza policial de Sudáfrica, que se ha ampliado de 120.000 a casi 200.000 miembros en una década.

"Cuando uno lidia con 200.000 empleados, nunca es un ambiente fácil", dijo Phiyega. "Siempre van a ocurrir incidentes así".

El martes por la noche, una muchedumbre en el distrito de Daveyton, al este de Johanesburgo, vio como policías trataban de poner a Macia en el vehículo policial, le ataban las manos a la parte trasera y seguidamente se alejaban en el vehículo, arrastrando al hombre.

El Directorado Independiente Investigativo de la Policía, la agencia que monitorea a la policía, inició una investigación por asesinato en base a la evidencia de que Macia sufrió heridas en la cabeza y el abdomen, incluyendo hemorragia interna. Las heridas pudieran haber sido causadas debido a que fue arrastrado por el vehículo o por haber sido golpeado más tarde bajo custodia policial.

Phiyega dijo que la policía va a realizar su propia investigación interna y agregó que el comandante de la estación de Daveyton fue destituido "para que la investigación se desarrolle sin obstáculos".