Dos marinos de Guerra de Estados Unidos fueron sentenciados el viernes por robar y violar a una mujer en Okinawa, en un crimen que indignó a muchos en la isla del sur de Japón.

El marinero Christopher Browning, de Athens, Texas, y el oficial de tercera clase Skyler Dozierwalker, de Muskogee, Oklahoma, fueron declarados culpables por la Corte de Distrito de Naha de violar y robar a una mujer de veintitantos años en un estacionamiento en octubre. Ambos admitieron haber cometido el crimen.

Browning, de 24 años, fue sentenciado a 10 años de prisión, mientras que Dozierwalker, de 23, recibió una sentencia de nueve años.

El caso indignó a muchos residentes de Okinawa, quienes se han quejado desde hace mucho tiempo de delitos cometidos por militares en su isla, la cual alberga a miles de soldados estadounidenses. También ocasionó restricciones más fuertes para todos los 50.000 miembros de las fuerzas armadas de Estados Unidos emplazados en Japón, incluido un toque de queda y restricciones al consumo de bebidas alcohólicas.

Fiscales solicitaron 12 años de prisión para Browning, quien dijeron robó a la mujer después de la violación. Ambos hombres admitieron su culpabilidad, pero la defensa había argumentado que tal larga sentencia sería excesiva.

Al emitir el veredicto, el juez principal Hideyuki Suzuki dijo que las sentencias eran acordes con la gravedad de los crímenes, a los que llamó "despreciables y violentos".

Las tensiones entre tropas estadounidenses y residentes en Okinawa son endémicas debido a las quejas de los isleños por ruido, el peligro de accidentes y los delitos cometidos por soldados. La violación en octubre ocurrió entre grandes protestas sobre la decisión de las fuerzas militares de Estados Unidos de emplazar un nuevo tipo de aeronave en una instalación marina de Okinawa.

Aunque la mayoría de los delitos cometidos por personal militar estadounidense en Japón son manejados por cortes militares, pueden ser procesados en cortes japonesas en casos que ocurran fuera de una base y sean considerados particularmente graves, como homicidio y violación.

Los marineros fueron destacados temporalmente en Japón con su unidad, el destacamento de reserva aérea VR-59 con base en Fort Worth, Texas. Según la Policía, ellos llegaron a Okinawa dos días antes del crimen en una escala breve y estaban hospedados fuera de la base en un hotel. Supuestamente estuvieron bebiendo alcohol antes de cometer la violación.

Cumplirán su sentencia en una prisión japonesa.