Hace exactamente 22 años el sábado, un ágil joven de 17 años vestido con una camiseta ancha y pantalones bastante cortos entró como suplente en Old Trafford para debutar con el primer equipo de Manchester United.

Después de brillar en las divisiones inferiores, ya se hablaban maravillas de ese muchacho, una de las grandes promesas del fútbol inglés.

Y no se exageraba.

Ryan Giggs llegará a otra cifra extraordinaria en su legendaria carrera si entra a la cancha el sábado para el partido contra Norwich por la liga Premier, nuevamente en Old Trafford. Sería su partido oficial mil, la gran mayoría con la camiseta de Man U, y ya empiezan a agotarse los adjetivos para describir al galés de 39 años.

Técnicos, jugadores y compañeros se han desbordado en elogios toda la semana. El timonel de Swansea, Michael Laudrup, lo catalogó como "clase pura". Su compañero en United, Rafael, llegó a decir que el volante es "tan buen jugador, que empieza a aburrir".

Quizás el que mejor puede describir a Giggs es su técnico y mentor, Alex Ferguson, quien ayudó a formar al que podría ser el mejor jugador en los 21 años de historia de la liga Premier.

"Es un jugador maravilloso y un ser humano excepcional", comentó Ferguson el viernes, poco después que United le renovó el contrato a Giggs por otro año. "Ryan es un ejemplo para todos nosotros, por la forma en que se ha cuidado y sigue cuidándose".

"Parece que alcanza una cifra histórica cada semana. Es algo único en el deporte moderno, pero creo que va más allá, no creo que alguien vuelva a hacerlo".

Ferguson una vez dijo que Giggs, cuando tenía 13 años, parecía flotar por la cancha como "un (perro) cocker spaniel persiguiendo un papel en el viento", y esa descripción todavía aplica, incluso a los 39 años.

Ya no tiene la energía para correr los 90 minutos cada semana. En cambio, Ferguson selecciona cuidadosamente los partidos en los que utilizará al mediocampista, y el resultado es el mismo.

El encuentro de la semana pasada contra Queens Park Rangers es un gran ejemplo. Giggs comenzó como centrocampista, duró todo el partido y anotó el segundo gol en el triunfo 2-0. Su desempeño en una liga tan exigente al físico como la Premier, además de la Liga de Campeones, es simplemente increíble.

"Le encanta jugar", comentó Rafael. "Nos da experiencia, confianza, y cuando te sientes mal, él viene y te ayuda, especialmente a los jóvenes".

Giggs es el jugador con más trofeos en la historia del fútbol británico, con 12 títulos de la liga Premier, cuatro de la Copa de la FA, tres de la Copa de Liga, dos de Liga de Campeones, una Supercopa de la UEFA, una Copa Intercontinental y un Mundial de Clubes.

Ha jugado 931 partidos con United, en los que marcó 168 goles, incluyendo cinco esta temporada, 64 con la selección de Gales y cuatro con Gran Bretaña en los Juegos Olímpicos de Londres.

"Me siento bien, disfruto del fútbol más que nunca y, lo más importante, siento que contribuyo al equipo", dijo Giggs el viernes, tras firmar el contrato para seguir jugando cuando tenga 40 años. Eso significa que probablemente superará los 1.000 partidos sólo con United.