Reporteros Sin Fronteras (RSF) inició hoy una campaña internacional contra la impunidad de la que a su juicio gozan los crímenes contra la prensa en Rusia, y que prevé mantener hasta febrero del año que viene, fecha de la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno en ese país.

El acto con el que dio el pistoletazo de salida fue una congregación ante la verja de la embajada rusa en París, ante la que una treintena de activistas desplegaron una banderola de 70 metros de largo, en la que los aros olímpicos tomaban la forma de un puño americano.

"Con esta acción deseamos renovar nuestro apoyo a los periodistas, blogueros y defensores de los derechos humanos rusos en un momento crucial para la libertad de la información en el país", indicó en un comunicado el director general de RSF, Christophe Deloire.

Reporteros recordó que desde el año 2000 han sido asesinados en Rusia 28 periodistas, y lamentó que, aunque la lucha contra la impunidad de esos crímenes sigue siendo una "imperiosa necesidad", las autoridades rusas no dan prioridad a esa vía.

"Desde la vuelta a la presidencia de Vladímir Putin en mayo de 2012, el Gobierno ha hecho adoptar en un tiempo récord una cascada de leyes represivas para intentar frenar el florecimiento de una mayor libertad de la información", destacó la ONG.

RSF no quiso detallar otros actos que van a completar la campaña en los próximos meses, pero explicó que su lanzamiento se debe también al hecho de que Rusia desempeña un rol de "modelo regional".

"Algunos países, como Azerbaiyán, encuentran actualmente en la crispación de las autoridades rusas una legitimación ideal a la represión que ejercen en sus propias naciones", destaca la organización en la nota.

Reporteros apuntó que sus intenciones están lejos de negarle a Rusia el derecho de mostrar una imagen de país "orgulloso, dinámico y moderno", pero insistió en que "la unanimidad propia a las competiciones olímpicas no debe llevar al error".

"Los verdaderos Juegos no son los que se celebrarán en las pistas de esquiar. Y en ese sentido, las fuerzas vivas de la sociedad rusa están más necesitadas que nunca de apoyo", concluyó RSF, cuyo representante explicó a Efe que, aunque la policía les obligó hoy a abandonar la legación rusa, el acto acabó sin incidentes.