La presidenta argentina, Cristina Fernández, volvió hoy a defender la firma de un acuerdo con Irán para intentar esclarecer el atentado de 1994 contra la sede de la mutualista judía AMIA, de Buenos Aires, en el que murieron 85 personas.

"Mi responsabilidad es con la verdad. Saber qué pasó. Se lo merecen las víctimas y sus familiares" , dijo Fernández al hablar ante el Congreso en la apertura de un nuevo año legislativo.

Fernández negó que detrás de la firma de este acuerdo haya intereses por una presunta negociación nuclear con Irán y subrayó que "Argentina es líder en materia de no proliferación nuclear y uso pacífico de la energía nuclear".

La mandataria sostuvo que también es "absurdo" que se diga que Argentina pretende acercarse a Irán para venderle cereales.

El acuerdo, rechazado por la comunidad judía local y la oposición, prevé la creación de una comisión de juristas que revisará las actuaciones judiciales en torno al atentado.

El memorando de entendimiento, que fue rubricado en enero pasado y que para su entrada en vigor aún requiere de la ratificación por parte del Legislativo iraní, también prevé la realización de interrogatorios en Teherán a los acusados por la voladura de la sede de la Asociación Mutualista Israelí Argentina (AMIA).

Fernández dijo que es una "persona que le gusta hacer frente a lo problemas" y que hubiera sido "más cómodo" solo reclamar justicia cada año en Naciones Unidas.

Reiteró que la causa por el atentado está "prácticamente inmovilizada" por la imposibilidad de indagar judicialmente a los sospechosos.

"Teníamos que destrabar esto. ¿Cómo no intentar resolver los problemas?", dijo la mandataria argentina, que hoy promulgó la ley votada este jueves por la que el Parlamento argentino dio su ratificación al acuerdo con Irán.

Según ha confirmado el canciller argentino, Héctor Timerman, el acuerdo permitirá interrogar sólo a los iraníes requeridos por la Justicia argentina sobre los que pesan órdenes de captura con "alerta roja" por parte de Interpol.

Éstos son el ministro iraní de Defensa, Ahmad Vahidi; el exministro de Información Alí Fallahijan; el exasesor gubernamental Mohsen Rezai; el exagregado de la embajada de Irán en Buenos Aires Moshen Rabbani y el exfuncionario diplomático Ahmad Reza Ashgari.

Pero el acuerdo deja fuera de los interrogatorios al exviceministro de Exteriores para Asuntos Africanos de Irán Hadi Soleimanpour, el expresidente iraní Alí Akbar Rafsanjani y el exministro de Exteriores Alí Akbar Velayati, requeridos por la Justicia argentina desde 2006 pero no con "alerta roja" de Interpol.

Fernández reclamó hoy que además se investigue cabalmente las complicidades puertos adentro del país para que fuera perpetrado el atentado.

La AMIA anunció este jueves que recurrirá a la Corte Suprema de Justicia para plantear la "nulidad" del acuerdo, que también ha sido cuestionado por Israel.

El ataque a la sede de la AMIA fue el segundo de los atentados terroristas contra intereses judíos en Argentina, ya que en 1992 explotó una bomba frente a la embajada de Israel en Buenos Aires y mató a 29 personas.

La comunidad judía atribuye a Irán y a Hizbulá la planificación y ejecución de ambos atentados.