La Asamblea Nacional (AN) de Panamá aprobó una ley que autoriza la esterilización femenina voluntaria en el país a partir de los 23 años y de los hombres a partir de los 18 años, informó hoy una fuente legislativa.

La nueva norma legal deroga una vigente desde 1941 y establece las reglas del procedimiento quirúrgico de esterilización gratuita en los centros hospitalarios públicos del país, indicó un comunicado del parlamento panameño.

De acuerdo con un informe de los diputados, anteriormente se exigía "sin ningún sustento legal" la edad de 33 años a una mujer que pedía ser esterilizada en el sistema público de salud violando normas y convenciones internacionales suscritas por Panamá.

La ley establece que el "consentimiento informado" sobre la esterilización femenina debe acreditarse en un formulario firmado por la paciente, constatando que ha sido instruida sobre los riesgos, complicaciones, mortalidad y los efectos permanentes de esta cirugía que le impedirán tener más hijos.

Advierte, no obstante, de un riesgo mínimo de falla en el procedimiento quirúrgico que puede dar lugar a embarazos.

La mujer debe ser mayor de 23 años, tener dos o más hijos, pedir voluntariamente la esterilización, que además exista una recomendación médica y que la mujer pruebe que no está embarazada y, si es una enferma mental, debe acreditarse la dolencia y la solicitud médica, del tutor o de la persona legalmente responsable de la fémina.

Además, la iniciativa permite al hombre mayor de edad (a partir de los 18 años) acceder a la esterilización gratuita en un centro de salud público, donde se le informará de los efectos y sus riesgos, según la norma, que está pendiente de la sanción o veto por parte del presidente panameño, Ricardo Martinelli.

El diputado Crispiano Adames, uno de los proponentes de la iniciativa en 2010, dijo durante las discusiones que el proyecto pone fin a la Ley que regía antes y que consideró como "antihistórica, retrógrada, discriminatoria y violatoria de los derechos humanos, tanto del hombre como de la mujer".

Adames indicó que la vieja normativa impedía que la mujer y el hombre asumieran la responsabilidad y la decisión soberana, en familia, de cuántos hijos se pueden tener y cuántos hijos realmente pueden sostener.

Según explicó Adames, la anterior Ley discriminaba porque su aplicación tenía lugar en hospitales públicos, no así en los hospitales nacionales privados, donde los que cuentan con los recursos pueden disponer del procedimiento de esterilización.

Por su parte, el diputado José Blandón, otro de los proponentes del proyecto, ha señalado que el mismo trata sólo de actualizar la ley existente de esterilización femenina, para que las mujeres que aún son jóvenes y ya no desean tener más hijos puedan someterse a una operación quirúrgica para ser esterilizadas.