El diálogo iniciado el jueves entre ministros colombianos y portavoces de las protestas cafeteras acabó hoy sin acuerdos, al parecer porque los manifestantes no secundaron la exigencia del Gobierno de suspender los taponamientos de vías que este viernes cumplen cinco días.

El ministro del Interior de Colombia, Fernando Carrillo, dijo en declaraciones a RCN La Radio que después de unas 13 horas de negociación "no se logró lamentablemente ningún acuerdo en el primer punto de la negociación que era levantar los bloqueos, un tema que sobrepasa la discusión económica".

Para el Ejecutivo del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, la salida de los caficultores de las carreteras "es el único conducto para resolver el conflicto", pues según Carrillo se ha convertido en una "emergencia humanitaria" por el desabastecimiento de víveres y combustible que los bloqueos han causado a algunas regiones.

Los manifestantes cafeteros mantienen bloqueos parciales o totales en tramos de al menos una decena de vías en los departamentos de Huila y Tolima (sur), Risaralda y Caldas (en la región del Eje cafetero, oeste), Valle del Cauca, Nariño y Cauca (suroeste) y Antioquia (noroeste).

Por el momento, según Carrillo, no hay todavía "hora ni fecha" para reanudar un diálogo, aunque la Federación Nacional de Cafeteros (FNC) ha convocado para el próximo lunes una sesión extraordinaria del Consejo Cafetero para juntar a las partes, incluido el presidente Santos.

Gran parte de los cafeteros que se movilizan pertenecen a la FNC pero no se sienten representados por ella, según han dicho durante las protestas.

Los negociadores del gremio cafetero achacaron el fracaso del primer acercamiento a la falta de acuerdo sobre el llamado precio base de sustentación del grano, que ronda los 520.000 pesos (286 dólares) por cada saco de 125 kilogramos y es inferior al costo de producción.

El delegado del gremio Guillermo Gaviria dijo a periodistas al término de la reunión que lo ideal para los caficultores es que el precio se instale por encima de los 800.000 pesos colombianos (unos 440 dólares) por cada carga de 125 kilogramos para poder obtener ganancias sobre los 700.000 pesos (385 dólares) que cuesta producir cada saco.

Por su parte, el Gobierno sugirió aumentar el actual Apoyo al Ingreso del Caficultor (AIC) de 60.000 pesos (unos 33 dólares) por cada saco de 125 kilogramos vendidos a 90.000 (unos 49 dólares), para compensar el empobrecimiento progresivo al que están expuestos.

"Se hizo una oferta generosa (...) este ofrecimiento también fue rechazado", dijo el ministro Carrillo.

Los cafeteros se comprometieron a dejar pasar las misiones médicas y los camiones con productos sanitarios.