El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, llega hoy a Ankara en un ambiente marcado por divergencias recientes con el gobierno turco, aunque se prevé que la visita servirá para acercar posturas sobre Siria.

Kerry llegará al mediodía a la capital turca y se reunirá primero con su homólogo, Ahmet Davutoglu, y luego con el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente, Abdullah Gül.

Aunque probablemente se ofrecerá una imagen de unidad y alianza, los dirigentes de Ankara y Washington se han cruzado varios reproches durante el último mes.

Ayer, el portavoz de la Casa Blanca, Tommy Vietor, calificó de "ofensivo y equivocado" un comentario de Erdogan, realizado el miércoles en Viena, en el que equiparó el sionismo, la ideología oficial de Israel, con el fascismo y el antisemitismo.

En febrero, el Gobierno turco hizo una dura advertencia al embajador estadounidense en Ankara, Francis Ricciardone, cuando éste criticó el encarcelamiento de altos cargos militares en prisión preventiva, que puede durar años.

Pero la Casa Blanca había respaldado a Ricciardone sin ambages, señalando que "sólo repitió lo ha que ha dicho antes (Hillary) Clinton y lo que dirá Kerry, cuando tenga la oportunidad".

Sin embargo, será probablemente el desafío de poner fin al conflicto de Siria lo que ocupará el principal lugar en las conversaciones.

Hace pocos días, Erdogan se había quejado de que Estados Unidos "aún no ha asumido su responsabilidad" en este aspecto, pese a que Ankara y Washington apoyan juntos a la Coalición Nacional Siria, la organización paraguas de la oposición política al régimen de Bachar al Asad.