El cambio de polvo de ladrillo a cancha dura para el Abierto Mexicano de Tenis 2014, ha convencido a los jugadores y a los organizadores de que en dos o tres años todos hablarán del Open 500 de la ATP de Acapulco sobre pista rápida.

"Este cambio (de tierra batida a cancha dura) lo buscamos desde hace mucho tiempo y es un cambio importante para el futuro del torneo y estoy convencido de que va funcionar", dijo el director del torneo, Raúl Zurutúza.

Las canchas de arcilla marcaron los 20 años de historia del Abierto Mexicano, que con el cambio espera elevar su nivel en la lista de torneos ATP y sumar tenistas con mejor clasificación y nuevo nombres al torneo.

"Se abre la posibilidad de traer a nuevos jugadores mejor clasificados y desde ahora tenemos que trabajar para ver como los convencemos para que vengan en esta primera oportunidad", apunta.

Zurutúza propuso al Consejo de Jugadores de la ATP la permuta de cancha al mencionar como moneda de cambio la cercanía del torneo de Acapulco con los Masters 1000 de Indian Wells y Miami, Estados Unidos.

El directivo contó que su primer candidato para convencer será el español David Ferrer, tricampeón del torneo y cuarto a nivel mundial.

"Los mejores resultados de David han sido en cancha rápida. Fue dos veces semifinalista del US Open y en el Abierto de Australia además ganó el Masters 1000 de París-Bercy, es un jugador debemos tener en Acapulco".

Ferrer, que ganó los títulos de 2010, 2011 y 2012, consideró que la colocación de Acapulco en el calendario de torneos y ya con la cancha dura en funcionamiento, será algo que llamará la atención de los jugadores .

"Está bien ubicado porque luego vienen Indian Wells y Miami. No sé si estaré nuevamente en Acapulco, depende de mi calendario y de muchas otras cosas", comentó Ferrer, quien dejó entrever que regresará ya que dijo "sino puedo conseguir en esta oportunidad, el año que viene vendré".

Otro que ofreció su opinión del cambio fue la estrella Rafael Nadal, quien dijo que la tierra batida es un elemento que considera para asistir a este torneo mexicano.

"La pista rápida es agresiva para mi cuerpo, pero estoy abierto a volver, lo he pasado fenomenal y vamos a ver qué pasa".

Mientras que la española Carla Suárez Navarro, 28 del mundo, dijo que los jugadores "echarán de menos la arcilla", pero seguirán jugando en Acapulco "porque la cancha dura no será una desventaja".

Suárez Navarro consideró que el torneo puede ser más atractivo para jugadores ya que la mayoría buscará adaptarse y prepararse para los dos primeros Masters de la temporada.