El conjunto de las administraciones públicas italianas cerraron 2012 con un déficit público del 3 % de su PIB, lo que supone una reducción de ocho décimas porcentuales con respecto al 3,8 % con el que terminaron en 2011, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística de Italia (Istat).

Este dato de cierre de 2012 supone una desviación de cuatro décimas al alza con respecto a las últimas previsiones divulgadas en el Documento de Economía y Finanzas (DEF) por el gabinete tecnócrata de Mario Monti, que preveía cerrar el año pasado con un déficit público del 2,6 %.

Con este dato, Italia, que ha acometidos varios planes de revisión del gasto público y un plan de ajuste de más de 30.000 millones de euros durante el Ejecutivo de Monti (noviembre de 2011-diciembre de 2012), cumple con el límite máximo de déficit público de las exigencias europeas.