El gobernador de California, Jerry Brown, canceló una junta de libertad condicional el viernes y se negó a excarcelar a un ex seguidor de Charles Manson que ha permanecido más de 40 años en prisión.

La junta había aprobado recientemente la liberación de Bruce Davis, de 70 años, pero dejó la decisión final en manos del gobernador.

Brown reveló su decisión a The Associated Press en la corte del Condado de Los Angeles luego de reunirse con la fiscal de distrito Jackie Lacey.

"Hallé que la evidencia... muestra por qué actualmente representa un peligro para la sociedad si sale de prisión. Por ello, revertí la decisión de libertad condicional al señor Davis", indicó la decisión escrita.

Davis habría sido apenas el segundo acusado de asesinato relacionado con este caso en recibir la libertad condicional desde el inicio de la oleada de homicidios perpetrados por Manson en 1969.

Aunque Davis no participó en los famosos asesinatos de Sharon Tate, ni de Leno y Rosemary LaBianca, fue sentenciado junto con Manson y otras personas por las muertes de un músico y de un doble de escenas peligrosas.

Steve Grogan, otro participante en ambos asesinatos, fue liberado hace varios años tras acceder a llevar a la policía al lugar donde estaban enterrados los cadáveres en una alejada finca para filmar películas en el Valle de San Fernando.

Davis tenía 30 años en 1972, cuando fue sentenciado a cadena perpetua por el caso que fue un epílogo al conocido reinado de Manson como el líder de un culto comunal asesino, llamado la familia Manson.

Por mucho tiempo, Davis sostuvo que él era sólo un testigo ocasional de la muerte de ambos hombres, pero en años recientes ha reconocido parte de la responsabilidad.

Davis se convirtió al cristianismo en prisión y funge como ministro ante otros presos, se casó con una mujer a la que conoció por medio de su labor pastoral en la cárcel y tiene una hija de adulta. La pareja se divorció recientemente y Davis además obtuvo una maestría y un doctorado en teología.

Manson y tres de sus seguidores, Leslie Van Houten, Patricia Krenwinkel y Charles "Tex" Watson, permanecen en prisión con sentencias de cadena perpetua por la muerte de la actriz Tate. Otra acusada, Susan Atkins, falleció de cáncer tras las rejas en 2009.