Por estar tan pendiente de organizar su documentación para la preparación de la declaración y devolución de impuestos (Income Tax return) de 2012, María Teresa Landín no se había percatado de que en 2013 aumentó la suma retenida por su empleador para la contribución al Seguro Social y que, en consecuencia, su cheque de pago es de menor cuantía.

Desde hace dos meses el porcentaje que los contribuyentes de Estados Unidos pagaban para el denominado impuesto a la nómina regresó al nivel que tenía hace dos años. La retención que el empleador hace en cada pago para la contribución al Seguro Social volvió de 4.2% a 6.2%.

En el caso de Landín, que es asistente administrativa en una empresa que distribuye periódicos en Gálveston, Texas, esa contribución aumentó 19.23 dólares por semana.

Dado que el salario de María Teresa es de 50.000 dólares anuales, el aumento de esa retención totaliza 1.000 dólares.

Según cifras de la Administración del Seguro Social (SSA, por las siglas en inglés de Social Security Administration), ese es el salario promedio que reportan la mayoría de hogares con ingresos medios en la Unión Americana.

Landín acostumbra a reunirse con sus amigas los viernes en el centro de Gálveston para tomar un refresco mientras ven caer el sol, pero está considerando "dejar ese gusto a un lado", ya que también tiene el proyecto de cambiar su carro y "esos 1.000 dólares que me quitan de más los voy a necesitar", comenta.

Pero esa realidad, que afecta a unos 163 millones de contribuyentes según estadísticas de la SSA, tiene tanto de largo como de ancho. Si bien es cierto que trabajadores como la mujer del ejemplo ven menos dinero en cada cheque, también lo es que sus aportes van a parar al fondo que el gobierno federal tiene para el pago de las pensiones de jubilación.

Si ponemos en perspectiva que esos empleados, como María Teresa Landín, llevaron a sus casas 1.000 dólares adicionales durante 2012 y otros 1.000 dólares durante 2011, podemos concluir que hoy la SSA tiene 326.000 millones menos en sus arcas para el pago de pensiones. Estas cifras basadas en los promedios mencionados.

El pago para SSA y Medicare son descontados en forma conjunta, cuya suma suele aparecer en la sección descuentos del desprendible de pago bajo el nombre de FICA (Federal Insurance Contributions Act) y hoy equivalen a 7.65% del salario.

Con destino a Medicare el descuento es de 1.45%, esto es equivalente a 13.94 dólares sobre un salario promedio como el de María Teresa Landín. Ese descuento se mantuvo sin cambio durante los dos años mencionados.

Los empleadores deben contribuir en porcentajes iguales para cada empleado vía FICA. Sin embargo, durante los dos años en que se aplicó el descuento del aporte al Seguro Social para el trabajador, la ley no rebajó el porcentaje que aportan los patronos.

Pero como reza el dicho popular, no hay garrote sin su zanahoria.

Según las normas de impuestos en vigencia a partir de enero de 2013, los contribuyentes con ingresos en los rangos bajos y medios, como el caso aquí comentado, tienen un pequeño alivio en cuanto a los descuentos para el pago del impuesto federal.

Un cálculo muy general al comparar las tablas de retención en la fuente del Servicio de Rentas Internas (IRS) de 2012 contra las de 2013 indica que este año hay un alivio en el monto a retener.

La retención semanal con destino al impuesto federal para María Teresa Landín, que es soltera y declara un dependiente, era de 136 dólares en 2012 y en 2013 es de 134 dólares, de manera que su ahorro será de 104 dólares durante el año.

"Voy a tener que conseguir marido porque esa zanahoria es muy pequeña", dice entre risas.

El ahorro real se verá hasta que el contribuyente llene sus formularios de impuestos en la temporada de 2014 y figure sus deducciones y créditos correspondientes, dice un técnico del IRS. "Para un ingreso medio de 50.000 dólares anuales puede haber un alivio de al menos 800 dólares", agrega.